La conmoción política por esta puja en el Poder Legislativo se produce en momentos en que manifestaciones a favor y en contra del juicio político eran convocadas en la ciudades de Brasilia y San Pablo. Brasil estuvo en vilo durante toda la jornada: al acoger un pedido del abogado del Gobierno, José Cardozo, el diputado interino Maranhao se alineó con el Gobierno y anuló la sesión, por lo que pidió que el expediente volviera del Senado para realizar nuevamente el juzgamiento en la cámara baja. Pero horas después el presidente del Senado, Calheiros, rechazó devolverle el proceso a la cámara baja y mantuvo que el miércoles será el día de la votación sobre Rousseff.
El Senado, si la votación llega a concretarse y no media una intervención de la Justicia, necesitará mayoría simple, 41 de los 81 senadores, para aprobar la suspensión por 180 días de Rousseff en su cargo. Ese número de votos encendería la luz verde para la asunción del vicepresidente Michel Temer.