Neuquén > De la ampliación del informe elaborado por una junta médica que solicitó la fiscal de Graves Atentados contra las Personas, Sandra González Taboada, surge que el bebé asesinado el pasado 13 de septiembre en una vivienda del barrio Melipal fue golpeado varias veces y en distintos momentos.
De hecho, cuando se conoció el informe preliminar de la autopsia realizada en el Gabinete Forense del Poder Judicial, la criatura presentaba 6 fracturas en su cabeza, aunque se informó que sólo una de ellas era contemporánea a su muerte.
Sobre la base de la ampliación del informe médico forense realizado por tres profesionales, fuentes judiciales indicaron ayer que no murió en el acto, sino que el bebé sobrevivió entre 16 y 18 horas, a partir del último golpe recibido. También se supo que no fue golpeado con un elemento contundente ni contra una pared, por ejemplo, sino sobre una superficie llana y roma. Ocurre que los golpes no dejaron improntas.
En medios judiciales trascendió, además, que la criatura falleció entre 40 y 50 minutos después de la última ingesta. Esta diligencia se había solicitado a los efectos de establecer con la mayor precisión posible la forma y horario de muerte; y si el bebé vivió un tiempo después de los golpes recibidos.
El informe preliminar había revelado ya que su deceso tuvo lugar entre las 14 y 16 horas antes de la autopsia, de lo que se dedujo que la muerte del bebé ocurrió entre la 1.30 y las 3.30 del 13 de septiembre.
Para los investigadores no hay dudas que sus padres se encontraban con él en ese momento.
El bebé, que murió por un traumatismo severo de cráneo, con anterioridad había sufrido también una fractura en uno de sus miembros inferiores y otra, al parecer, en la clavícula.
Por el hecho sus padres están detenidos y el delito que se les imputa fue inicialmente calificado como homicidio agravado por el vínculo. La mujer se encuentra alojada en la U16 y el hombre, en la Comisaría 21.
Inicialmente fueron llamados a indagatoria y ambos se negaron a declarar. Ayer se ampliaron las indagatorias ante el Juzgado de Instrucción 2, que subroga Marcelo Muñoz, y volvieron a negarse. Los acompañaron sus defensores oficiales.
En su momento se informó que su madre estaba bajo tratamiento psiquiátrico desde hace mucho tiempo y que su padre se dedicaba al lavado de coches.