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Más de 100 personas murieron y unas 4000 resultaron heridas debido a las potentes explosiones registradas ayer por la tarde en la zona portuaria de Beirut, la capital del Líbano, informó hoy la Cruz Roja.
El secretario general de la Cruz Roja Libanesa, George Kettneh, dijo además que el número de víctimas mortales podría seguir aumentando debido a la gravedad de muchos de los heridos, informó la agencia de noticias DPA.
Las autoridades libanesas han indicado que los servicios de emergencias aún buscan a unos 100 desaparecidos entre los escombros.
Videos que circulan en redes sociales muestran una explosión y una gran columna de humo, previas a una segunda deflagración de mayor potencia que ha causado enormes daños materiales en los alrededores, llegando a escucharse en Tiro y Sidón.
El primer ministro, Hassan Diab, ha decretado hoy como jornada de luto nacional en homenaje a las víctimas y ha pedido ayuda internacional ante lo que ha descrito como "una catástrofe". No quedó claro cuál fue el origen de la explosión, que parece haber sido provocada por un incendio.
El ministro del Interior, Mohammed Fahmi, dijo a una canal de TV local que al parecer fue causada por la detonación de más de 2.700 toneladas de nitrato de amonio que estaban almacenadas en un depósito desde que habían sido confiscadas a un barco de carga en 2013.
El pedido de Francisco
El papa Francisco pidió hoy que la comunidad internacional ayude a Líbano a "superar la grave crisis que está atravesando", profundizada por las explosiones que ayer provocaron decenas de muertos y miles de heridos en la zona portuaria de la capital Beirut. "Ayer, en Beirut, en la zona del puerto, fortísimas explosiones causaron decenas de muertos y miles de heridos y destrucciones muy graves. Rezamos por las víctimas y sus familiares", sostuvo el pontífice durante la audiencia general en el Palacio Apostólico del Vaticano.
Líbano sufrió ayer otro golpe contundente a su ya deteriorada situación socioeconómica con dos explosiones en la zona portuaria de Beirut, que dejaron decenas de muertos y miles de heridos, hospitales destruidos o desbordados e impactantes imágenes que dieron la vuelta al mundo.
"Rezamos por el Líbano, para que con el esfuerzo de todos sus componentes políticos, sociales y religiosos pueda afrontar este momento tan trágico y doloroso", agregó Jorge Bergoglio. En ese marco, el Papa deseó que el país asiático pueda, "con la ayuda de la comunidad internacional, superar la grave crisis que está atravesando".