Alejandro Olivera
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Neuquén.- Los vecinos del barrio Belgrano son los más comprometidos con el cuidado del medioambiente. Es que son los que recurren con mayor asiduidad a los centros de transferencia de residuos voluminosos que dispuso la Municipalidad en la ciudad, según indicaron desde la Subsecretaría de Limpieza Urbana.
Desde hace algunos años, el Ejecutivo municipal lleva adelante una cruzada en contra de los microbasurales, que históricamente dañaron la meseta y los espacios públicos. Los primeros pasos estuvieron enfocados en limpiar los sectores perjudicados y educar a la comunidad, lo que dio notables resultados.
En este sentido, en Belgrano los vecinos dan el ejemplo cada día, ya que son los que más utilizan los centros de transferencia para depositar sus residuos voluminosos. Esto no es casual, ya que el primero de estos complejos se inauguró en el corazón del barrio (José Rosa 750), mientras que el segundo se encuentra en la Delegación Alto Godoy.
De las 6098 personas que depositaron su basura en estos espacios durante octubre, 532 pertenecían al barrio Belgrano. En tanto, Gran Neuquén Norte, Confluencia, San Lorenzo Norte y Sur, Centro Este, Islas Malvinas e Hibepa superaron las 300 personas.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, manifestó su alegría por el cambio de actitud de los neuquinos. “Es muy positivo y nos trae muchísimos beneficios. Mucha gente que viene a este lugar antes arrojaba los residuos en cualquier lugar. Estamos muy contentos porque cada vez recibimos a más vecinos”, detalló.
Según el funcionario, los cambios ya se pueden apreciar en todos los barrios de la ciudad, aunque resaltó que se nota mayormente en las plazas y espacios verdes, donde antes reinaban las pilas de basura. Actualmente, los operativos de Limpieza Urbana recogen muy poca basura en estos sectores barriales.
Sectores complicados
La zona que aún dificulta las tareas de los inspectores municipales es la meseta, lugar en el que los infractores arrojan residuos de todo tipo durante la noche. Es por eso que las autoridades comenzaron a utilizar drones para atrapar in fraganti a quienes no respetan las leyes.
Además, continúan con los operativos sorpresa y el servicio “puerta a puerta” de recolección de residuos voluminosos, que se desarrolla por primera vez en Colonia Rural Nueva Esperanza. “Estamos haciendo un trabajo muy grande sobre la meseta y vamos a seguir así hasta fin de año”, puntualizó Haspert.
En tanto, otro punto crítico son las escuelas, donde algunas personas arrojan basura que puede resultar peligrosa para los chicos que juegan en los alrededores. Los inspectores han encontrado jeringas, chapas y otros elementos cortantes.
150 personas por día usan los centros de transferencia de residuos pesados.
Durante la época de poda se forman largas filas de autos y camionetas sobre la calle José Rosa, a la espera de poder depositar las ramas.
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El mal hábito de los mugrientos
Algunos sectores de la ciudad rebosan de basura. No se trata de un acto de magia, sino de la indiferencia de algunas personas que arrojan sus residuos en la vía pública. Se estima que unas 120 toneladas son depositadas por día en las calles neuquinas, casi la mitad de la cantidad que recolectan los trabajadores de Cliba (unas 300 toneladas diarias).
Para erradicar las prácticas contaminantes, se impusieron fuertes sanciones pecuniarias que tienen una base de 30 mil pesos. Sin embargo, pueden escalar hasta los 70 mil y las empresas que incurran en infracciones de este tipo corren riesgo de perder la licencia comercial.
Haspert aseguró que no hay necesidad de arrojar los residuos en las calles y contó que desarrollaron un programa con chicos de escuelas primarias para educarlos en el cuidado del medioambiente.
Analizan instalar más centros de transferencia
Es conocida la intención de la Municipalidad de crear un nuevo centro de transferencia de residuos voluminosos en la ciudad por el gran éxito que tuvieron los de Alto Godoy y el barrio Belgrano.
Meses atrás, Cristian Haspert, el funcionario encargado de la limpieza de la ciudad, indicó que estudiaban las posibilidades que tenían y la disponibilidad de espacios para montar la infraestructura necesaria para este tipo de sitios de acopio.
Los barrios más seductores en ese sentido eran Sapere, Provincias Unidas y Santa Genoveva.
Si bien aún no se conoce dónde instalarán el nuevo complejo, el funcionario adelantó que la Municipalidad se encuentra en el proceso de adquisición de los equipos necesarios para su funcionamiento.
“Estamos terminando de cerrar y de adjudicar contrataciones de contenedores y de maquinaria, porque para habilitar un nuevo centro de transferencia necesitamos empleados municipales, máquinas, camiones, palas cargadoras, contenedores y cajuelas”, detalló.
Desde que empezó a operar el centro de transferencia en José Rosa al 750, se amplió la cantidad de cajuelas contenedoras de siete de 20 metros cúbicos de capacidad para escombros, restos de poda y materiales de gran tamaño, y a cinco el número de contenedores de 5 metros cúbicos para los residuos electrónicos y eléctricos (RAEE). Todos los días, por la mañana, se procede al vaciamiento y limpieza de los depósitos.
El servicio es gratuito y lo único que no se recibe es basura domiciliaria porque de eso se ocupa la empresa Cliba, servicio contratado por el Municipio.