Buenos Aires > Boca habló en la cancha, quizás no con el mejor fútbol pero sí con efectividad. Con esa virtud venció 2 a 1 a Racing en el Cilindro de Avellaneda, se sacó la mufa tras la interna que recrudeció el viernes y sumó su segunda victoria seguida, algo que no conseguía desde hace bastante tiempo.
La Academia, en tanto, profundizó su crisis y sigue último en la tabla. Su rival, en cambio, se prende al quedar a cuatro puntos de Colón, líder con 14. Juan Sánchez Miño abrió el marcador, que luego igualó Sebastián Saja de penal. Finalmente, Cristian Erbes anotó el 2-1 y desató el festejo de los de La Ribera.
Pero el comienzo dejó en claro que los dos necesitaban la victoria: Boca por lo que sucedió en los últimos días y Racing porque, flaco de victorias, comienza a relojear la tabla del descenso.
La primera chance concreta la tuvo Gabriel Hauche, quien recibió un centro por el segundo palo pero remató débil para que la contenga el cuestionado Agustín Orión. A los 11m, con pocas ideas, Francisco Cerró probó desde afuera del área de larga distancia, aunque salió desviado.
El Xeneize intentaba con un buen trato de pelota, mientras que la Academia apostaba a la velocidad del Demonio y de Viola, de flojo encuentro.
Y el que lo encontró fue el visitante, porque se animó y a través de Emmanuel Insúa fue para adelante. El lateral izquierdo encaró, se metió al área, desparramó a un defensor con un enganche y se la dejó a Sánchez Miño, quien de derecha la clavó en el ángulo ante la mirada de Saja.
Luego del gol los dirigidos por Carlos Bianchi no hicieron mucho más, Racing sólo apostó a algún centro salvador pero entró en un descontrol total por la crítica situación que vive.
En el complemento, Reinaldo Merlo mandó a la cancha a Mauro Camoranesi y a Luciano Vietto por Viola para buscar recambio y aire fresco. Antes del cuarto de hora, primero Orión y después el palo derecho del “1” salvaron al Xeneize.
Un centro al corazón del área le quedó justo a Matías Cahais, quien metió un frentazo que salvó el ex Estudiantes en la línea, y el rebote largo le volvió a Vietto, que falló sólo frente al arco rematando al palo.
Pero a los 22m, al Cata Daniel Díaz le cobraron uno de los tantos penales por partido que se hacen en el fútbol argentino. El catamarqueño tomó a Esteban Saveljich en el área y Silvió Trucco marcó el punto del penal. Saja se hizo cargo de la ejecución y no falló: la metió abajo sobre el palo izquierdo.
Boca, que no había creado peligro en el complemento, se apagó. Y Racing, alentado por sus hinchas en el Cilindro, fue en busca de su segunda victoria en el torneo. Tuvo un par de chances de cabeza, que no pudo conectar y que complicaron a la caótica defensa xeneize.
Cuando todo parecía que iba a terminar en pardas, Emmanuel Gigliotti encaró a la defensa académica, el central se resbaló y le dio la chance al Puma para definir. Saja contuvo a medias, porque su remate salió largo y apareció, solo por el medio, el Pichi Cristian Erbes para definir frente al arco y marcar el 2-1 definitivo a los 31 minutos. No pasó mucho más, porque Boca se conformó y Racing no tuvo ideas para revertirlo, más allá de la actitud y las ganas.