El xeneize juega ante Tigre y una victoria le dará la posibilidad de ser campeón tras cuatro años.
En este escenario, Boca ya dejó pasar su primera oportunidad ante Racing. Un partido que le costó caro no sólo por el resultado (perdió 3-1), sino por las expulsiones del Cata Díaz y Cristian Erbes, dos piezas claves en la estructura del equipo. Más que nada, la del Cata, que es el defensor de mejor rendimiento y la voz de mando en toda la defensa. Esta puede ser otra de las debilidades de Boca que no tendrá líderes en el campo de juego, a excepción de su ídolo Carlos Tevez. Y cuenta a su favor con la recuperación que tuvo por Copa Argentina en la victoria ante Lanús, que lo depositó en la final contra el Canalla.
Del otro lado lo espera el Tigre de Gustavo Alfaro, un plantel que maneja muy bien la pelota parada y que se quiere asegurar un lugar en la pre Liguilla Sudamericana.
La más lindas de las cuentas regresivas ya comenzó para Boca, que tendrá que ganarle a su ansiedad antes de salir a la Bombonera para jugar con los de Victoria.
La ansiedad por salir campeón
Uno de los laderos de Rodolfo Arruabarrena es su ayudante de campo, Diego Markic. Al ex jugador de Argentinos se lo ve en cada partido hablar con el Vasco sobre las situaciones que se suceden en el campo de juego, ya sean modificaciones tácticas o sustituciones. Y con el Xeneize a una victoria de poder salir campeón del torneo local, Markic aseguró que no ven la hora de jugar frente a Tigre: "Si logramos el campeonato, será el logro más importante de este cuerpo técnico. La ansiedad está, uno quiere jugar rápido".