La evaluación fue realizada al término del primer mes del interinato del vicepresidente rebelde, que cambió el gabinete, hizo una alianza con la oposición a Rousseff y planea quedarse hasta el 1 de enero de 2019 con el apoyo de los principales grupos económicos, luego de haber puesto al ex economista jefe del Banco Itaú Ilan Goldfjan como presidente del Banco Central. La FIESP, que reúne a 130.000 industrias y es el conglomerado empresarial más poderoso de Sudamérica, según Skaf, cree que la economía brasileña llegó al "fondo del pozo" y comienza, con el gobierno de Temer, a "revertir expectativas" sobre el tamaño de la caída del producto bruto interno en 2016 y 2017.