{# #} {# #}
Las centrales sindicales brasileñas rechazaron el primer anuncio sobre la reforma previsional del gobierno de Jair Bolsonaro, que estipula por primera vez en Brasil edades mínimas para cobrar el beneficio: 65 años para los hombres y 62 para las mujeres.
“Esta reforma es peor que la presentada por el gobierno de Michel Temer”, se quejó el jefe de la Central Única de Trabajadores (CUT), Vagner Freitas, mientras que Fuerza Sindical sostuvo que el trabajador deberá trabajar diez años más que ahora para cobrar la jubilación con la iniciativa de Bolsonaro.
El proyecto que será detallado el jueves cuando se envíe la enmienda constitucional para modificar el régimen previsional puede incluir el modelo de capitalización como el que rige en Chile o el que estuvo en vigor en Argentina con las AFJP, idea perseguida por el “superministro” de Economía, Paulo Guedes.
El gobierno espera reducir un tercio del déficit previsional actual con la primera parte de la reforma, informó un portavoz del Ministerio de Economía. “Esta reforma obligará a los futuros trabajadores a trabajar más 45 años para cobrar el 100% de su jubilación”, dijo Miguel Torres, de la segunda central sindical del país.
Actualmente, en Brasil la jubilación se otorga por una mezcla de edad y de años de aportes, que giran en torno a los 30 años. Para adoptar definitivamente el nuevo régimen habrá un periodo de transición de 12 años.