Si bien las chicas les aseguraron a sus familiares que iban a tomarse un bus, un grupo de amigas de ellas les confesaron que en realidad iban a hacer dedo para llegar a Lima porque les habían robado en el hostel y se habían quedado sin dinero.
Ya en Lima, Marina y María José iban a comunicarse con sus familiares cuando llegasen a la casa de una amiga. Sin embargo, ese llamado nunca llegó.
Por otro lado, las chicas debían estar el 26 de febrero en Santiago de Chile para su viaje de regreso a Argentina. Sin embargo, ayer nunca llegaron a
Mendoza. "El pasaje de vuelta todavía no lo tenían comprado", señalaron los familiares de las jóvenes.