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Guillermo Elia
policiales@lmneuquen.com.ar
Con una jugosa recompensa por la captura del femicida Lorenzo Muñoz, se trabaja intensamente en una carrera contra el tiempo para evitar que se diluyan las posibilidades de cazar al asesino de Karina Apablaza y su hija Valentina, a una semana del brutal doble crimen en Las Ovejas. La Policía y la Justicia creen que hay familiares y amigos encubriendo a Muñoz y piden la cooperación de la comunidad.
Con casi un centenar de efectivos, 30 motos, tres perros y el helicóptero de la provincia, la Policía releva un extenso territorio de 5 mil kilómetros cuadrados. Ya han chequeado unos 40 puestos y se hicieron varios allanamientos sin éxito.
La gran apuesta de las autoridades está centrada en una traición a cambio de 1.300.000 pesos que se ofrecen de recompensa por datos que ayuden a dar con el femicida.
Los familiares de Karina y Valentina temen que con el paso de los días y ante la ausencia de novedades se diluya la búsqueda del asesino, que tiene pleno conocimiento del territorio por el que se mueve.
“Vamos a intensificar la búsqueda y somos optimistas en que lo vamos a detener. No es una opción no atrapar a Muñoz. Lo vamos a detener y lo vamos a llevar a juicio”, dijo José Gerez, titular del Ministerio Público Fiscal. La Policía tiene sospechas de que la numerosa familia de Muñoz, compuesta por 19 hermanos, lo mantendría oculto, de ahí que sea tan vital la información que les llega al comando donde la procesan y la derivan al equipo que trabaja en Las Ovejas. En paralelo, la Justicia ya lanzó la alerta internacional y realizó el pedido oficial para que Interpol colabore en la búsqueda, ya que podría haber cruzado a Chile porque en esa zona la frontera está a 30 kilómetros y la cordillera es baja.
OPINIÓN
NiUnaMenos se vuelve grito y resistencia
Ruth Zurbriggen. La Revuelta.
La matanza pública ejercida por Lorenzo Muñoz contra Karina Apablaza y Valentina reafirma lo que Rita Segato nomina “pedagogía de la crueldad”. Su potencia radica en ser mensaje para todas las mujeres y niñas, para otros asesinos y para la sociedad en su conjunto. Atemoriza, derrama terror.
Los femicidas, varones que consideran a las mujeres objetos prescindibles, violables, matables, son el rostro más siniestro del machismo que apesta. Sus leyes producen muerte. Vivimos en un país habitado por varones cuyo goce, frustración y poderío se infringe contra las mujeres y cuerpos feminizados. Las estadísticas hablan.
El Estado y los gobiernos desoyen los pedidos de auxilio de las víctimas y las abandonan de mil maneras. Denunciar puede implicar un laberinto cruel e injusto; te puede costar la vida, parece ser el anuncio de esa pedagogía patriarcal que muestra la falta de presupuestos y mecanismos capaces de cuidar. Las excusas de funcionarios/as ante los medios dan cuenta de la subestimación del problema: que el expediente se demora diez días en pasar de un fuero a otro, que el asesinato está esclarecido mas el asesino está prófugo, y un largo etcétera.
Los femicidios no son hechos aislados. Muñoz es un femicida; el Estado también es responsable.
Este 8M NiUnaMenos se vuelve grito y resistencia. Salgamos a las calles a decir basta de guerras cotidianas, nos merecemos tiempos de paz.
OPINIÓN
El Estado sigue sin dar respuestas
Julieta Katcoff. Pan y Rosas.
Los femicidios son el último y letal eslabón de una larga cadena de violencias contra las mujeres originada, sostenida, legitimada y reproducida por el Estado capitalista y sus instituciones, las fuerzas represivas, la escuela, la Iglesia y los medios de comunicación.
El aberrante doble femicidio en Las Ovejas dejó en evidencia la responsabilidad del Estado y sus instituciones, que siguen sin dar las respuestas paliativas mínimas y necesarias a las mujeres que valientemente denuncian su sufrimiento.
No necesitamos decretos de duelo del gobernador cada vez que hay un femicidio. No nos alcanza con el mero anuncio de la adhesión al Plan Nacional para la Erradicación de la Violencia mientras siguen sin destinar las partidas presupuestarias necesarias para dar una respuesta integral, a la altura de la grave situación de emergencia que vivimos las mujeres.
Actualmente hay un solo refugio en toda la provincia. No existen equipos interdisciplinarios especializados para la atención en salud, ni asistencia económica para que las mujeres puedan romper con el círculo de dependencia y violencia. Es casi imposible acceder a planes de viviendas, licencias laborales y pases educativos. Actualmente se desmantelan y ajustan programas destinados a la atención en la urgencia de las mujeres como la Línea 148, o existe una lista de espera para el acceso a los botones antipánico que permitirían la intervención en la urgencia.
Suben la recompensa por el doble femicida Lorenzo Muñoz