A la hora del baño, conviene diferenciar entre los perros de pelo corto y los de pelo largo. Estos últimos son los que necesitan más higiene y cuidados: hay que cepillarlos casi a diario y bañarlos con champú y acondicionador específico una vez al mes. También podés usar un champú de avena con pH neutro: es suave y no dañará su piel. Si tu mascota es de pelo corto, el cepillado también es importante para mantener el brillo y eliminar células muertas. En este caso, con hacerlo tres veces a la semana es suficiente. Este tipo de perros deben bañarse también una vez al mes o cada 60 días como máximo.
¿Y los gatos?
Los gatos se limpian solos -eso es la estricta y evidente verdad-, pero eso no significa que nunca haya que darles un buen baño. Eso sí, necesitan mojarse mucho menos que sus "hermanos", los perros.
Los expertos explican que es suficiente con lavarlos cada tres o cuatro meses.
Pero no te olvides de cepillar a tu gatito todos los días, les encanta y ayuda a que la casa y el sofá se mantengan libres de pelos.
¿Soy un buen dueño?
Por Alberto Reynolds
Decidir tener una mascota implica asumir una responsabilidad, no sólo por el cuidado que requiere nuestro nuevo amigo sino también por lo que implica para la sociedad en la que vivimos. Entiendo que hay cuatro pasos básicos que no deberíamos descuidar:
1) Tener al perro o al gato con sus vacunas al día. No importa si tu mascota vive adentro de la casa todo el tiempo. En general, hay vacunas específicas en cada cambio de temporada pero, en muchos casos, estas vacunas se administran sólo cada tres años. 2) Visitar por lo menos una vez al año al veterinario. En estas visitas, se le hace un examen físico a tu mascota, se le sacan muestras de sangre y excreta para un examen de parásitos del corazón e intestinales. 3) Pensá bien en la conveniencia de esterilizarlo. Primero que nada, no sos criador de perros ni de gatos. Y en segundo término, aunque quieras que tenga cachorritos por lo menos una vez, no todas las personas estamos preparadas para asistirlos en ese momento, y para algunos puede convertirse en una odisea. 4) Hacele un tatuaje o ponele un microchip para poder identificarlo si se escapa y se pierde. Hay muchas historias de animales que se han encontrado y reunido con su familia porque estaban debidamente identificados.
Por último, recordá también: ejercicio, buena dieta, entrenamiento, buen trato, mucho amor. Acá tenés la receta de la felicidad entre vos y tu mascota.