La fundación se llama Zachary's Paws for Healing, en honor a Zachary Noble, un joven que peleaba contra el linfoma de Hodgkin en terapia intensiva y que como último deseo solicitó ver a su perro. Tras conseguir la reunión, campaña de Facebook y redes sociales mediante, Zachary pidió a su tía crear una fundación para promover estos encuentros. La primera visita oficial se realizó en septiembre de 2015 y ya 25 pacientes del Hospital de Juravinski en Ontario tuvieron el privilegio de compartir junto a sus mascotas amadas.
Estrés: Jugar con una mascota eleva los niveles de dopamina.
Las visitas se realizan una vez por semana y duran una hora. Para evitar posibles infecciones, cada mascota debe pasar por un control meticuloso de salud y limpieza. Además, desde que ingresan al hospital no pueden tener contacto con otros pacientes. "Sabemos que cuando los pacientes llegan a ver a su mascota, pueden mejorar los signos vitales, y los síntomas depresivos también, ya que se anula la sensación de aislamiento. Además, la comunicación con las mascotas es un recordatorio muy importante para los pacientes, que comprenden que tienen muchas razones para recuperarse y volver a casa", dijo Donna Jenkins, tía del joven.
Sin embargo, el hospital canadiense no es el primero ni el único. En EE.UU., por ejemplo, hay varios centros médicos universitarios 'pet friendly', y en Ecuador, Verónica Pardo ha creado un voluntariado que funciona desde 2005 para acompañar a niños con cáncer que son visitados dentro del hospital.