Bucarest, Rumania > A buen entendedor, pocas palabras. Lionel Messi destacó ayer, tras la igualdad sin goles frente a Rumania, que el grupo está "fenomenal" y "cada vez más unido", un claro mensaje de su liderazgo y quizás de que no habrá sorpresas en la lista definitiva de Alejandro Sabella.
Muchos esperan que en ella aparezca Carlos Tévez, de gran presente en la Juventus -líder de la Liga de Italia-, pero las palabras de Messi parecen cerrarle las puertas a cualquiera y, más aún, a un peso pesado como el Apache.
“Veníamos de un tiempo sin vernos. El grupo está fenomenal, como siempre. Cada vez más unido, con la cabeza puesta en lo que viene. Estamos bien. No podemos sacar más conclusiones. Intentaremos seguir creciendo”, expresó Messi cuando finalizó el encuentro.
Como excusa, pero excusándose de ella, La Pulga aseguró que "las condiciones de la cancha no ayudaban para hacer un gran partido. No podíamos hacer pie. Hicimos lo que pudimos. Mejor el segundo tiempo que el primero".
Y las críticas a la cancha fueron claras: "Necesitábamos dos o tres toques para parar la pelota. Picaba para cualquier lado. Se complicaba".
Además, el delantero del Barcelona de España bancó al arquero Sergio Romero. "Sabemos lo que es, lo que puede dar, pese a que no tenga mucha participación en su equipo", expresó.
Justamente el "1", que tuvo algunas atajadas de nivel cuando se lo exigió, terminó "contento de colaborar y porque Argentina se va con el arco en cero. Falta mucho para estar al 100 por ciento, era bueno jugar después de cuatro meses, fue mucho tiempo”.
“Fue un partido duro, raro, Rumania jugó muy bien. Se hizo complicado por el piso para jugar, sacamos un resultado que nos ayuda a seguir creciendo en nuestro trabajo más allá de que no mostramos el nivel que queremos. Tenemos que seguir creciendo en este tiempo que queda hasta el Mundial”, dijo Chiquito, que fue bancado por el DT: "Hizo un partido muy bueno. Tuvo presencia".
Se dijo
"En el primer tiempo tuvimos más jugadas individuales que colectivas y en el segundo tiempo fue al revés. Tuvimos algunos desacoples. Ellos nos generaban superioridad numérica en el inicio pero pudimos solucionarlo. Y terminamos siendo claramente dominadores". (Alejandro Sabella)