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Neuquén.- En otro round de la pelea política entre las conducciones de la provincia y la ciudad, Omar Gutiérrez y Horacio Quiroga cruzaron posturas respecto de una cuenta pendiente de la ciudad: los contratos de concesión de los servicios de electricidad y de agua y saneamiento. El gobernador pidió en su discurso que los contratos con CALF y el EPAS se firmen este año.
Quiroga lo cruzó en el caso del contrato con la prestadora eléctrica. “El gobernador no tiene injerencia”, dijo lisa y llanamente.
Luego, explicó que Gutiérrez puede hacer aportes en lo relativo al contrato del agua porque se debe firmar entre la comuna y un organismo provincial, como el EPAS.
“Lo de CALF seguro va a salir este año. Estamos mirando los números muy finos, que no son números chicos”, puntualizó Quiroga. Luego, difundió datos parciales de una auditoría sobre los servicios de CALF: el costo promedio de cada empleado es superior al millón de pesos por año y existe un índice de ausentismo del 15%, eligió para enfatizar el intendente entre las variables analizadas en la prestación de CALF.
Esos datos sirven para apoyar la militancia del intendente en contra los ingresos de los directivos y los empleados jerárquicos de CALF y al rol entorpecedor de la firma del contrato que les el jefe comunal.
“Son cosas que hay que tenerlas muy en cuenta en el nuevo contrato porque va a tener efecto tarifario”, endilgó Pechi y ahí nomás recargó las tintas: “A cada persona que se jubila hay que pagarle dos salarios”.