Si el motor es el corazón de los autos de carrera, detrás de cada latido hay un hombre que trabaja para que la sinfonía suene perfecta.
En el caso de Camilo, el equipo se compone de varias personas, pero son dos las que trabajan directamente, "Ariel Mira, que hace cuatro años que está con nosotros y Gonzalo (Decker), un ayudante que se sumó este año. Ellos son los que más están sobre el auto", contó.
"Esta mañana –por ayer– estuve con los chicos y les llevé unas facturas", señaló Camilo, quien estuvo atento a la fecha especial.
"Somos un equipo en donde todos colaboran para que las cosas salgan bien. Además de estos dos pibes, tenemos un mecánico que trabaja en la caja de cambios, otro en el diferencial, otro en los frenos, aunque no en forma exclusiva sobre mi auto, pero que igualmente conforman el equipo".
"En lo personal valoro mucho el trabajo de cada uno de ellos porque son gente que se esfuerza por tener el auto listo. El trabajo que realizan es fundamental en cualquier auto de carrera porque más allá de lo que uno le pide, tienen que estar en todos los detalles para que no falte nada. El ingeniero puede tener una idea de lo que pretende, pero sin ellos no se puede llevar a cabo".
Para Camilo, "la prolijidad" es la mayor cualidad que debe tener un buen mecánico "porque trabajan con plazos muy acotados. Deben resolver muchas cosas con períodos de siete a diez días entre carrera y carrera. Es un trabajo muy sacrificado, por eso valoro mucho el esfuerzo.