Brasil. La Policía brasileña detuvo al presidente de la Federación de Comercio de Río de Janeiro, Orlando Diniz, por su supuesta participación en la trama corrupta que operó en la administración de ese estado.
Es una extensión de la Operación Lava Jato, que investiga el escándalo de corrupción en la estatal Petrobras y que llevó a destapar otra trama en la Gobernación de Río de Janeiro que actuó en todos los sectores de la Administración Pública fluminense. Diniz desvió al menos tres millones de reales (cerca de un millón de dólares) de dos entidades públicas -Sesc y Senac- para la firma Thunder Assessoria Empresarial, donde figura como socio administrador.
Uno de los métodos para el desvío de recursos públicos se hacía mediante la contratación de funcionarios fantasma con dinero que iba a Sesc y Senac, de acuerdo con la Policía Federal. Diniz ya fue apartado en diciembre del cargo de presidente de Sesc y Senac en Río por el Tribunal Superior de Justicia, a través de una orden cautelar que ya apuntaba diversas irregularidades en su desempeño. La investigación indica que las contrataciones fantasma fueron realizadas a solicitud del ex gobernador de Río, Sergio Cabral, para aumentar la cuantía de los sobornos que eran regularmente distribuidos a sus operadores más cercanos y parientes.
Ante estos indicios, el juez Marcelo Bretas emitió la orden de prisión preventiva para Diniz y para otras tres personas implicadas en la red corrupta.