Affleck confesó que con su nuevo papel quiere conquistar a los seguidores de Batman que dudaban de su selección. El actor, que ya ganó dos Oscar –el último fue por Argo– espera que muchos se den cuenta con qué seriedad se tomó el personaje encapotado, además del esfuerzo y exigencia física que tuvo para la película. "Lo más difícil de hacer esta película, sinceramente, fue el aspecto físico", dijo el actor a The Associated Press el pasado domingo en la alfombra roja previa al estreno en el Radio City Music Hall en Nueva York.
Exigencia
Para estar en forma, la estrella de Hollywood acudió al gimnasio todos los días a la seis de la mañana. "No estaba acostumbrado a ese tipo de régimen de ejercicio", relató el cineasta. "Es algo que los admiradores esperan si uno va a interpretar a un superhéroe, un cuerpo de superhéroe. Sabía que la cámara me iba a estar viendo y que la guillotina estaba ahí, así que tenía que estar listo", explicó Affleck.
Sobre los pedidos de los fans de Batman a los estudios para que retiraran al actor, Affleck dijo que se siente orgulloso de ser parte del legado de Batman. "Estoy honrado de ser parte de una tradición en la que han trabajado grandes talentos como Christian Bale y Christopher Nolan. Michael Keaton, Val Kilmer, George Clooney, Tim Burton, grandes talentos. Así que quise dar lo mejor de mí. Creo que hicimos algo diferente, pero algo que sigue siendo muy Batman", dijo Affleck.
250millones de dólares tuvo de presupuesto la película.
La producción dirigida por Snyder implicó 15 meses de rodaje.
No quiere que la vea su hijo
Affleck aceptó el papel de Batman para darle el gusto a su hijo Samuel, pero no lo llevó al estreno. "Tiene 4 años y no quiero que tenga pesadillas", dijo el actor. Ben contó que una vez se disfrazó del héroe para el cumpleaños de su hijo y hasta pagó unos dólares al mensajero de FedEx para fingir una pelea, ya que su hijo cree que el cartero era el Guasón.