Los controles sanitarios que realizan en conjunto los agentes de la Caminera rionegrina y los inspectores del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) en el límite con la provincia de La Pampa siguen arrojando resultados muy positivos y en el cierre de esta semana se decomisaron casi 4 toneladas de costillares y menudencias que tenían como destino final la ciudad de Neuquén. El procedimiento se concretó antes del ingreso a esta provincia.
De acuerdo a lo informado por el Senasa, la inspección de rigor se concretó el viernes, en el puesto situado sobre la Ruta Nacional 151. En el lugar, se detuvo la marcha de un camión que había partido de la localidad pampeana de Chacharramendi y se dirigía a Neuquén. Lejos de brindar un detalle preciso sobre la carga, el conductor del transporte se limitó a señalar que llevaba mercadería no perecedera y exhibió “remitos de galletitas”.
Sin embargo, los inspectores decidieron revisar minuciosamente el semirremolque y tras retirar la lona que lo protegía, se encontraron con un total de 127 costillares y 20 cajas con mollejas.
Al igual que en casos de similares características, el camionero fue notificado del decomiso de la totalidad de la carga y la confección de un acta de infracción. La carne se encontraba sin ningún tipo de refrigeración.
El Senasa y la Policía rionegrina se complementan en los controles diarios para evitar el paso ilegal de carne desde otras provincias. Los procedimientos son permanentes.