El joven pudo salir por sus propios medios y no sufrió heridas de consideración, aunque denunció que el lugar estaba mal señalizado.
"Esto no está ni señalizado. Yo pegué el volantazo, pero no vi que había un pozo. La Policía vino, me hizo el control de alcoholemia y se fue. Ahora nadie me da una solución", se lamentó.
La calle Rodhe a esa altura está cortada desde octubre cuando comenzaron los trabajos del desagüe Cayastá por parte del Municipio.