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Un sacerdote de 37 años fue detenido por la policía de Nueva Orleans luego de haber sido denunciado de haber mantenido relaciones sexuales con dos mujeres en el altar de la iglesia donde daba habitualmente misa. Se trata del cura Travis Clark, quien fue incriminado por un testigo que, por casualidad, pasó casi en horas de la madrugada por el frente de la parroquia y vio lo que ocurría.
Este hombre se comunicó con la Policía de inmediato y denunció que en el altar de la Iglesia Católica Romana de San Pedro y San Pablo, el sacerdote estaba con dos mujeres que llevaban corset y tacos altos, y empuñaban varios juguetes sexuales. Además, el lugar estaba armado con una escenografía acorde y había un par de trípodes sosteniendo teléfonos que filmaban los acontecimientos. En tanto, el padre Clark estaba parcialmente cubierto con su sotana. El testigo, a quien le llamó la atención que las luces de la Iglesia estuviesen encendidas tan tarde, tomó su celular y grabó todo, para luego mostrárselo a la policía.
El cura estaba a cargo de la parroquia desde el año pasado y fue arrestado por los gentes por “tener relaciones sexuales en un lugar visible públicamente”. Y no sólo él terminó preso, también las dos mujeres que lo acompañaban en la noche: una mayor que él, Mindy Dixon, de 41 años y actriz de películas porno, y otra bastante menor, Melissa Cheng, de 23. Igualmente, los tres fueron liberados luego de pagar las fianzas fijadas por el juez.
Travis Clark, además de su misión en la Iglesia, era el capellán de una escuela secundaria católica cercana. Se ordenó sacerdote en 2013 pero, luego de conocerse el escándalo sexual en el que quedó envuelto, fue destituido como pastor. Por el momento, no la arquidiócesis de Nueva Orleans –a la que pertenece la Iglesia de San Pedro y San Pablo, ni el propio Clark realizaron comentarios públicos sobre la incómoda situación vivida. En tanto, el arzobispo Greg Aymond se acercó a realizar un ritual religioso con el fin de purificar el altar y restaurar su “santidad” que fue afectada por la actitud del cura. Porque, de acuerdo con la ley de la iglesia, conocida como Ley Canónica, cuando se violan los lugares sagrados deben ser “reparados mediante el rito penitencial”.
“¿Por qué tuvo que hacer eso allí? Estoy molesta por todos nosotros, los feligreses de la iglesia. ¿Por qué allí?”, cuestionó, indignada, Kat Walsh, miembro del consejo municipal.
Un arzobispado en problemas
Este incidente con el cura Clark y las dos chicas provocó que los tres terminaran presos y obligó a que el arzobispo Greg Aymond tuviese que hacer una “limpieza” del altar (en términos religiosos, claro). Pero no fue el único problema que tuvo en los últimos tiempos, porque esto sucedió casi en paralelo a que otro sacerdote de la costa norte, Pat Wattigny, le confesara que había abusado sexualmente de un menor en 2013. Ante esto, Aymond tomó la decisión de despedir a Wattigny y lo agregó a la lista de curas que tienen acusaciones creíbles de abuso sexual.