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Agentes federales de la División Delitos Cibernéticos contra la Niñez detuvieron a un peluquero por abuso de menores que había sido denunciado por varias chicas y cuyo caso se había hecho público, con escraches en su local porque había vuelto a trabajar pese a las múltiples denuncias. El hombre está acusado de abuso sexual agravado y producción de pornografía infantil.
La investigación contra el peluquero se inició en 2019, cuando cuatro menores denunciaron en la Justicia que Daniel Moronta, que tiene un local en Villa Devoto y otro en la localidad de Sáenz Peña, había abusado de ellas con la excusa de hacer fotos para una supuesta marca de ropa extranjera. El peluquero les ofrecía conseguirles trabajo en una productora reconocida, en los que les pagarían en dólares, y las llevaba a hoteles para realizar sesiones fotográficas, las filmaba y abusaba de ellas.
"Las chicas abusadas eran del círculo íntimo, sobrinas, sobrinas postizas o hijas de amigos y que tenían máxima confianza en él. Las convencía de hacer una producción fotográfica en un departamento para luego hacer fotos en ropa interior y cometer el abuso", detalló una de las mujeres que se manifestó esta semana frente a uno de sus locales.
Otra de las víctimas del abuso sexual declaró ante la fiscal del caso que el acusado la violó cuando tenía 14 años. Los meses siguientes transcurrieron entre amenazas para que no siguieran adelante y allanamientos en la casa y el negocio del peluquero, sin resultados que lo comprometieran.
Según indicaron fuentes judiciales, el peluquero habría conseguido la excarcelación en medio de la pandemia que retrasó el avance de la causa, bajo la condición de "buen comportamiento". "Este hombre vive en Santos Lugares, pasea por el barrio impune y ahora volvió a trabajar", cuestionó Carlos, el padre de una de las denunciantes. Fue justamente en Santos Lugares donde hoy cayó detenido.
La causa fue caratulada como "abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal y/o comercialización de representación de menores de edad dedicado a actividades sexuales", y está a cargo de la fiscal Vanesa Leggio de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 14.
"En febrero hubo cambio de carátula y después con la cuarentena no se pudo hacer las pericias psicológicas. Hasta ahora tuvo la peluquería cerrada por las restricciones que había por el Covid-19, pero cuando las chicas se enteraron de que reabría fue un golpe tremendo", explicó a Crónica Gabriela, madre de una de las denunciantes, antes de la detención.