"No hubo una obra nacional en nuestro país que haya generado esto", confió el exitoso actor y director y agregó que se siente el impulsor del teatro musical.
De esta manera, recordó cómo nació la idea de poner esta obra en escena. "Venía de fracasar con Las dulces niñas -una obra que hizo con su madre, Ana María Campoy-. Perdí todo lo que tenía: un Fiat Duna, 10 mil dólares, había hipotecado mi departamento. Estaba tan desesperado. Con ese panorama tuve mi primer encuentro con Tito Lectoure -dueño del Luna Park- quien planeaba traer a Buenos Aires El fantasma de la ópera. Allí le vendí un proyecto improvisado. 'Creo que no hace falta que traigas nada de afuera, acá hay gente muy talentosa, empezando por mí', le dije y así inventé mi versión de Drácula.
En tanto, Cibrián adelantó que prefirió no cambiar la obra para su reestreno, pero que realizó algunos ajustes: "Es la misma obra, cambié cosas pequeñas, incorporé frases, situaciones. Más que corregir, traté de entender el sentido de los personajes para que el actor sepa de dónde viene y a dónde va. Es difícil tocar la obra con cambios radicales, a la gente no le gustaría, porque muchos se la saben de memoria".
Entradas
Las entradas pueden adquirirse en la boletería del Cine Teatro Español, en los locales de Saturno Hogar de Alcorta 261 y Sarmiento 244; en Todomúsica (Av. Argentina 261) o bien a través del portal Viaticket. Su costo va desde los 450 pesos (Platea C) a los 600 pesos (Platea A).