Neuquén. Las expectativas de tener colocado el flamante arco de ingreso a Centenario se desmoronaron el lunes por la noche: un error de cálculo en el montaje hizo que el propio intendente Esteban Cimolai, por seguridad, abortara la operación que llevaba adelante la empresa.
El arco de bienvenida estaba previsto montarlo el domingo por la tarde, con la supervisión de la dirección de Defensa Civil de la provincia, técnicos de la empresa CAB Servicios (Claudio Antonio Bighetto) y personal municipal.
Pero el viento de más de 60 kilómetros por hora frustró la operación, además de generar consecuencias en el material, que mide 63 metros de largo y 2 de ancho y pesa unas 36 toneladas. El martes alrededor de las 2:30 de la madrugada, se abortó por completo la operación hasta nuevo aviso.
“El arco está homologado tiene todos los permisos y hasta el visto bueno del Colegio de Ingenieros de Neuquén. El problema es que nos vamos a tomar unos días más por seguridad para volver a hacer los cálculos de montaje”, expresó el intendente Cimolai a este diario.
El proyecto tuvo tres correcciones en Vialidad Provincial durante un año hasta que obtuvo la aprobación final. Pero la estructura es tan grande que no tienen que correr más de 20 kilómetros por hora de viento para instalarlo.
El jefe comunal explicó que el arco costó unos 800 mil pesos pero que varias empresas donaron los materiales y que la compañía ejecutora bajó el precio como parte de la responsabilidad social.
“La decisión de bajar el arco y hacer nuevamente los cálculos y asegurarnos bien fue totalmente mía. Queremos hacer las cosas bien”.Esteban Cimolai, Intendente de Centenario