Hay una puja dentro del oficialismo, y también en el MPN, para imponer un nombre y la terna aún no tiene la mayoría absoluta para ser elegida.
Además, está pendiente la aprobación del presupuesto de gastos y recursos de 2016, que aún no ingresó al cuerpo deliberativo. La ordenanza impositiva también es una deuda pendiente y sobre ella trabajaban sólo algunos concejales.
La gran incógnita es si estas ordenanzas se aprobarán antes del 10 de diciembre, con la finalización del mandato o todo pasará para la gestión del intendente electo, Esteban Cimolai.