Neuquén.- Los vecinos del Bajo y del barrio Villa Florencia viven desde el sábado con desbordes cloacales que se originaron por el estancamiento de residuos en una cañería colectora. La reparación del caño podría demorar una semana.
El presidente del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), Mauro Millán, explicó en declaraciones radiales que ante el poderoso torrente que descendía por las calles, muchos vecinos levantaron las tapas de las cloacas para filtrar el agua y así evitar que ingrese a sus hogares.
Esto generó que el material arrastrado (calcáreo, piedra bocha y basura) entrara al sistema de redes cloacales y se depositara en conductos que no están preparados para ese tipo de residuos, por lo que formó un tapón.
El punto crítico es en el barrio Villa Florencia, donde la pérdida produjo un gran cráter en el asfalto.
Tres familias debieron abandonar sus casas por la inundación, en tanto que el resto de los vecinos debe convivir con olores nauseabundos y dificultades para salir de sus hogares por el estado en que se encuentra la cuadra.
Desde el EPAS explicaron que, si bien se estiman 7 días, es difícil determinar de manera exacta la finalización de las obras, porque aún no saben cuánto sedimento hay.
“Cada vez que llueve se rebalsan las cloacas por falta de inversión y por la gente que tira basura”. Ángela. Vecina del barrio Villa Florencia
“Se abrió frente a la metalúrgica, donde siempre hay camiones, por suerte el sábado no trabajaron”. Julio. Comerciante de la zona