{# #} {# #}
Marianela Videla tenía un emprendimiento familiar en la pandemia, pero los altos impuestos y la crisis las obligaron a ella y a su madre a bajar la persiana. La situación es tan crítica que hoy tiene que vender lo poco que le queda para sobrevivir.
"Estoy cambiando las zapatillas nuevas que no usa mi hija para poder llevar alimentos a casa. Mucha gente ha llamado porque estamos desesperadas", explicó la joven madre a LM Neuquén, como la más sincera postal de lo que sucede con el golpe que dio la crisis económica en buena parte de la sociedad.
La joven vive en el barrio Sarmiento de Centenario y el año pasado tenía una microempresa (facturaba con monotributo) de limpieza de edificios en la capital neuquina. Pero se fundió en plena pandemia y hoy no llega a fin de mes.
El problema comenzó cuando en plena cuarentena el trabajo empezó a escasear y tuvo que seguir pagando gastos administrativos e impuestos para sostener el comercio.
Cómo subsistir
"Trato de hacer trabajos eventuales para poder subsistir. Nos quedamos en la nada y seguimos así", continuó.
Marianela sostuvo que la situación se hizo más crítica durante este mes y se vio obligada a recurrir a Desarrollo Social de la Municipalidad de Centenario, pero que desde esa institución no la pudieron ayudar desde lo económico.
"Yo cobro la asignación familiar, y si bien son 3800 pesos al mes, con eso no me alcanza ni para pagar el alquiler. Desde Acción Social me dicen que no pueden atenderme si estoy cobrando eso", indicó la joven, quien sostuvo que ya no sabe qué puerta más tocar.
El testimonio de Marianela representa el de muchas personas que durante la cuarentena de 2020, con el desplome de la actividad económica y el aumento del desempleo, tuvieron que clausurar proyectos y emprendimientos.
"Mi ex pareja tiene un trabajo en blanco y me explicaron que por el solo hecho no me correspondía una ayuda. La plata de la asignación solo va destinada a mi hija, para el jardín , sus cosas, ni siquiera para la ropa", indicó la joven.
Debido a esta situación, Marianela tuvo que pedir ayuda por las redes sociales. En principio empezó a dar lo poco que tenía de ropa de su hija a cambio de alimentos.
"Hay gente que me llamó y que no quería el canje, directamente me ayudó con alimentos. Mi mamá tuvo que canjear y vender todo lo que tenía de los elementos de limpieza cuando trabajábamos", indicó la joven, que también pidió a las autoridades la posibilidad de tener una ayuda o un trabajo formal para salir adelante.
"Nos quedamos sin el trabajo aproximadamente hace ocho meses. Estoy alquilando y solo recibo la ayuda de mi ex pareja con el alquiler, pero la verdad es que necesitamos volver a trabajar", indicó.
Para quienes quieran ayudar a la joven, hay un contacto que es el celular 2995937887.
La pandemia recargó de tareas a las mujeres de la región, tanto dentro como fuera de sus hogares. Un 70%dedicó más tiempo a las labores de cuidado, sobre todo las asociadas a la educación virtual de los chicos. Los datos se conocieron en una encuesta de mayo de este año, vinculada a dos proyectos de investigación sobre las desigualdades en tiempos del COVID.
La semana pasada se difundieron los resultados preliminares del sondeo, a cargo de las investigadoras Verónica Trpin y Romina Schroeder, junto al equipo del Instituto Patagónico de Estudios de Humanidades y Ciencias Sociales. Un primer cruce de las respuestas reveló que el 70% de las mujeres afrontó una sobrecarga de las tareas de cuidado en pandemia.
Trpin dijo que las participantes describieron "una imposición de tiempos y espacialidades que se superpusieron, con la virtualización del trabajo y el sostenimiento de la educación de sus hijes, lo que confirma en nuestra región las tendencias que se percibían en estudios a nivel nacional, que siempre están concentrados en la zona metropolitana de Buenos Aires".