Los manifestantes esperan ser recibidos por el juez de la causa, Christian Gasquet, y anunciaron que tienen previsto realizar otra marcha mañana, ya que quieren que les dicten la prisión preventiva a los acusados.
La esposa del recolector, Mary, contó que, debido a la repercusión del caso, en las últimas horas se dictó una medida de restricción para que los cinco empleados municipales denunciados no puedan acercarse a su marido, a quien además le asignaron una consigna policial.
"Hemos logrado con los medios que nos hagan la medida de restricción de esta gente y nos pongan un patrullero en la puerta de la casa, en nuestro domicilio. Antes no teníamos nada, estuvimos desprotegidos hasta ayer", dijo la mujer.
"El pequeño avance fue cien por ciento por los medios porque antes de que se hiciera público, el juez dijo que ellos no podían ponernos un patrullero porque no era denuncia de violación a una mujer", indicó.