2016 será al año de inicio de la producción de animales en el centro de clonación.
El centro producirá unos 100.000 embriones de vacas al año en un primer momento, pero su objetivo es hacer un millón anual, según el presidente de Boyalife, Xu Xiaochun. "Los agricultores chinos tienen dificultades a la hora de producir suficientes vacas de carne para responder a la demanda del mercado", justificó.
El escepticismo era patente en las redes sociales, donde numerosos internautas dudaban de que los consumidores mostraran entusiasmo por carne procedente de animales clonados. La ubicación de la fábrica, cerca del depósito de productos químicos donde se produjeron fuertes explosiones en verano, es otro motivo de preocupación para los habitantes del gigante asiático, marcado por frecuentes escándalos alimentarios. "¿Se venderá esa carne en Corea del Sur o en China? Si se vende en China, ¡pidamos a nuestros dirigentes que coman primero!", escribió un internauta.
Hwang Woo-suk, el dirigente de la compañía surcoreana Sooam, intentó engañar a todo el mundo en 2004 cuando aseguró que había creado las primeras células madre derivadas de un embrión clonado, pero varios especialistas revelaron que era mentira.