El fenómeno astronómico marcará el día más corto y la noche más larga del año en todo el hemisferio sur.
El invierno 2026 comenzará oficialmente en Argentina este domingo 21 de junio a las 5:24 de la madrugada, según informó el Servicio de Hidrografía Naval (SHN). A esa hora exacta se producirá el solsticio de invierno, el fenómeno astronómico que marca el final del otoño y el inicio de la estación más fría del año en el hemisferio sur.
El evento también señalará la jornada con menor cantidad de horas de luz solar y la noche más extensa del año. A partir de ese momento, aunque las temperaturas continuarán siendo bajas durante varias semanas, los días comenzarán a alargarse progresivamente hasta la llegada de la primavera.
El solsticio de invierno ocurre porque la Tierra mantiene una inclinación de aproximadamente 23,5 grados respecto de su órbita alrededor del Sol. En esta época del año, el hemisferio sur alcanza su máxima inclinación alejándose del astro, por lo que recibe una menor cantidad de radiación solar.
La reducción de la energía solar que llega a la superficie terrestre provoca jornadas más cortas y noches más largas, además de favorecer el descenso de las temperaturas en gran parte del territorio argentino.
Aunque popularmente se asocia el solsticio con el día más frío del año, los especialistas explican que esto no siempre ocurre de manera inmediata. La atmósfera y los océanos conservan parte del calor acumulado durante los meses anteriores, por lo que las temperaturas mínimas más intensas suelen registrarse varias semanas después.
El fenómeno no ocurre siempre en la misma fecha. Dependiendo de la posición de la Tierra en su recorrido alrededor del Sol y de los ajustes del calendario, el solsticio puede producirse entre el 20 y el 22 de junio. En 2026, el instante exacto tendrá lugar durante la madrugada del domingo para gran parte de Sudamérica.
La nueva estación se extenderá hasta el 22 de septiembre, cuando se produzca el equinoccio que dará comienzo a la primavera en el hemisferio sur.
Durante estos tres meses, Argentina atravesará el período con menor cantidad de luz natural del año. Las condiciones invernales suelen manifestarse con temperaturas más bajas, heladas frecuentes en amplias regiones del país y nevadas en zonas cordilleranas y del sur patagónico.
En provincias de la Patagonia, la duración de la luz diurna será considerablemente menor que en el norte argentino debido a la latitud. En ciudades del extremo sur, como Ushuaia, las jornadas invernales pueden tener apenas unas pocas horas de sol.
El inicio del invierno tiene además una fuerte carga simbólica y cultural en distintas comunidades. Desde tiempos ancestrales, numerosos pueblos celebran el solsticio como un momento de renovación y de comienzo de un nuevo ciclo natural.
En Argentina, comunidades indígenas de la región andina y patagónica realizan ceremonias vinculadas al retorno gradual de la luz solar, mientras que el fenómeno continúa siendo uno de los eventos astronómicos más relevantes del calendario anual.
Con la llegada oficial del invierno, el país ingresa en una etapa marcada por las bajas temperaturas y las noches más extensas, a la espera de que los días comiencen lentamente a ganar minutos de luz rumbo a la primavera.