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Los argentinos optan por nuevas alternativas que facilitan la rutina diaria y liberan metros cuadrados.
El tender tradicional, presente durante décadas en los hogares argentinos, comienza a ser reemplazado por alternativas más modernas y funcionales para secar la ropa. La transformación responde a cambios en los hábitos de consumo y la falta de espacio en los departamentos cada vez más pequeños.
En muchos departamentos chicos, donde cada metro cuadrado cuenta, las familias buscan sistemas de secado que no ocupen lugar cuando no se usan.
Entre las opciones más elegidas se encuentran los secarropas eléctricos de bajo consumo, que permiten secar grandes cantidades de ropa en pocas horas, incluso en días de lluvia o en espacios interiores, sin depender del clima. Estos equipos suelen incluir temporizadores, programas específicos para distintos tipos de telas y funciones que reducen el consumo energético.
Los percheros plegables, instalados en paredes o techos, se despliegan únicamente cuando se necesita colgar ropa y se pliegan para desaparecer del espacio disponible. Existen modelos con barras extensibles y varios niveles para aprovechar la altura de las habitaciones, así como diseños que permiten colgar tanto prendas largas como cortas.
Otra opción son los sistemas retráctiles, que funcionan con cables o barras que se extienden de un punto a otro y se retraen cuando no se usan. Algunos modelos incorporan tensores automáticos que mantienen la ropa firme y evitan que se arrugue mientras se seca. Estos sistemas se pueden instalar en balcones, baños o pasillos, ofreciendo flexibilidad para adaptarse a distintos espacios.
Además, surgen alternativas combinadas, como el tender con ventilación eléctrica, que incorporan ventiladores o resistencias para acelerar el secado. Otros modelos incluyen ganchos y compartimentos modulares, que permiten colgar diferentes tipos de ropa de manera organizada y separar prendas delicadas de ropa pesada.
Los expertos en interiorismo señalan la importancia de aprovechar cada rincón disponible para mantener los ambientes despejados. Los sistemas plegables y retráctiles facilitan este objetivo al permitir que la ropa desaparezca del espacio cuando no se necesita. Algunos modelos incluso se integran al mobiliario, como muebles con barras internas para colgar prendas, lo que suma funcionalidad sin ocupar espacio adicional.
El tender tradicional, aunque todavía presente en muchas casas, ocupa gran parte del área disponible y puede interferir con otras actividades diarias. Las nuevas opciones se adaptan a la vida urbana y a los departamentos de tamaño reducido, ofreciendo distintos niveles de capacidad y facilidad de uso según la necesidad de cada familia.
El catálogo de tiendas de hogar y electrodomésticos ofrece actualmente una amplia gama de tender eléctrico, plegable y retráctil, con distintos diseños y precios. Algunos incluyen materiales resistentes a la humedad y al sol, mientras que otros priorizan la portabilidad y el almacenamiento compacto.
Modelos con ruedas permiten trasladarlos de un lugar a otro dentro del hogar, y las versiones montadas en la pared o el techo liberan completamente el espacio del suelo. Los sistemas retráctiles con cables múltiples pueden sostener desde camisetas y pantalones hasta toallas grandes y ropa de cama, siendo una alternativa versátil para departamentos y casas pequeñas.
Con estas opciones, los hogares argentinos cuentan con soluciones adaptadas a distintos estilos de vida, tamaños de vivienda y necesidades de secado y consumo, dejando atrás la única alternativa del tender clásico.