{# #} {# #}
La institución emblema del idioma español, Rae, precisó cuál es el gentilicio apropiado para los nacidos en Brasil. Y cuáles no deben usarse.
¿Brasileño o brasilero? Aunque los argentinos tienen debilidad por vacacionar en el país vecino, aún se mantiene la duda y la confusión sobre cómo debe llamarse a las personas nacidas allí. Ahora, la mismísima Real Academia Española (RAE) salió a responder esta pregunta y aclaró cuál es el gentilicio correcto.
Primero hay que entender qué es la RAE y por qué su definición en estas cuestiones es relevante. Se trata de una institución que tiene como función principal preservar el español en todo el mundo hispanohablante. Sirve para mantener el idioma coherente y en constante evolución, y para ello publica obras de referencia como el Diccionario de la lengua española (DLE) y establece las normas gramaticales y ortográficas. En nuestro país, el equivalente a la RAE es la Academia Argentina de Letras.
Por su parte, Brasil debe su nombre al árbol pau-brasil (palo de Brasil), cuya madera produce un tinte rojo intenso similar al de las brasas. Los exploradores portugueses encontraron este árbol abundante en la costa sudamericana y lo llamaron "Terra do Brasil" ("Tierra del palo de Brasil"), nombre que finalmente se acortó a Brasil debido a su gran valor económico.
Según la Real Academia Española, utilizar “brasileño” o “brasilero” es correcto en ambas formas. De hecho, las dos están registradas en el Diccionario de la lengua española (DLE). Sin embargo, existe una pequeña diferencia entre ellas: la primera es la forma más extendida en España y la segunda tiene un uso muy frecuente en Argentina, Uruguay y Paraguay.
La propia RAE afirma que no se trata de un error, sino de una diferencia de preferencia regional, algo habitual en el idioma. Ambas opciones son válidas para referirse a una persona o cosa de Brasil. De todos modos, "brasileño” es la forma más neutral y reconocida en todos los países hispanohablantes.
En tanto, FundéuRAE, la fundación patrocinada por la agencia de noticias EFE y la Real Academia Española, y cuyo objetivo es colaborar con el buen uso del español en los medios de comunicación, afirmó que no es correcta la variante “brasileiro”, que resulta de adaptar “brasilero” a la voz portuguesa. Si se opta por emplear este lusismo en textos en español, lo preferible es escribirlo en cursiva o entre comillas por tratarse de un extranjerismo crudo.
Además, remarcó que la palabra "carioca" se refiere específicamente a los habitantes de la ciudad de Río de Janeiro, por lo que conviene evitar su uso como sinónimo de brasileño.
Brasil, con su “brasileño” y “brasilero”, no es el único país que cuenta con dos versiones aceptadas para referirse a una nacionalidad o lugar. En todos estos casos, las distintas formas responden a la evolución natural del idioma y a las diferencias de uso según las regiones. Por eso, fundaciones como la RAE y otras organizaciones nacionales son más permisivas, dado que la lengua es algo que cambia con el tiempo.
En América Latina se encuentran otros dos ejemplos:
En el resto del mundo, podemos hallar los siguientes casos:
Los gentilicios suelen llevar una lógica a la hora de formarse. Habitualmente contienen el inicio del nombre de la ciudad o el país con el sufijo -ense, -eño o -ino. Pero, en algunos casos puntuales, la composición no responde a ninguna norma ortográfica. Los menos conocidos del mundo están formados con palabras totalmente diferentes, respondiendo normalmente a algún motivo histórico o cultural.
Algunas denominaciones poco conocidas son los gentilicios de los nacidos en Jerusalén, Madagascar o Sri Lanka, debido a que precisamente no siguen la lógica del sufijo -ense, -eño o -ino. En ese sentido, los malgaches son los habitantes de Madagascar, los jerosolimitanos son aquellos naturales de Jerusalén y los ceilaneses son los procedentes de Sri Lanka.
Entre otros ejemplos podemos encontrar a los neerlandeses, que proceden de los Países Bajos, los kazajos de Kazajistán, los lusos de Portugal, ridzenes de Riga, los antiguanos de Antigua y Barbuda y los conejeros de la isla española de Lanzarote.