El procedimiento es rápido y ayuda a evitar daños en la resistencia interna del electrodoméstico. Este truco no falla.
La pava eléctrica se volvió uno de los electrodomésticos más usados dentro de los hogares argentinos . Sin embargo, el uso constante también provoca un problema frecuente que muchas personas pasan por alto: la acumulación de sarro en el interior. Es así que existen varias técnicas para eliminarlo, pero hay una que afirman no falla.
Su practicidad para calentar agua en pocos minutos la transformó en un elemento indispensable para preparar mate, café o té varias veces por día. Es por eso que su uso es cada vez más frecuente, por eso es indispensable mantener su limpieza.
Aunque desde afuera la pava pueda parecer limpia, en el fondo y las paredes internas suelen formarse residuos minerales que afectan tanto el funcionamiento del aparato como la calidad del agua. Esa capa blanquecina o amarronada aparece por el contacto permanente con agua potable y, con el tiempo, puede generar distintos inconvenientes.
El sarro no solo altera el sabor de las infusiones, también puede provocar un mayor consumo eléctrico, hacer que la pava tarde más en hervir el agua y terminar dañando la resistencia interna del electrodoméstico.
El sarro surge por la acumulación de minerales presentes en el agua corriente, especialmente calcio y magnesio. Cuando el agua se calienta, esos minerales comienzan a desprenderse y quedan adheridos en las superficies internas de la pava.
Este fenómeno resulta más común en lugares donde el agua es considerada “dura”, es decir, cuando posee una alta concentración de sales minerales. En esos casos, la acumulación puede aparecer rápidamente incluso después de pocos usos.
Con el paso del tiempo, la capa de sarro se vuelve más gruesa y difícil de remover. Además de generar suciedad visible, actúa como un aislante térmico que reduce la eficiencia del aparato.
Eso obliga a la pava a consumir más energía para alcanzar la temperatura deseada. También puede provocar pequeños restos flotando dentro del agua caliente, algo que muchas personas notan directamente al cebar mate o preparar té.
Muchas personas recurren al vinagre o al limón para limpiar la pava eléctrica. Sin embargo, distintos especialistas en limpieza doméstica recomiendan otra alternativa que suele resultar más efectiva: el ácido cítrico diluido en agua caliente.
Se trata de una sustancia con fuerte capacidad desincrustante que permite remover el sarro sin dejar olores intensos ni alterar el sabor del agua posteriormente.
El ácido cítrico puede conseguirse fácilmente en supermercados, dietéticas o locales de repostería. Además de ser utilizado en cocina, también suele emplearse para limpiar distintos electrodomésticos por su capacidad para disolver residuos minerales.
Otro punto a favor es que se trata de un método menos agresivo que algunos productos químicos de limpieza tradicionales.
El procedimiento resulta simple y puede realizarse en pocos minutos. Primero hay que llenar la pava hasta la mitad con agua y agregar una cucharada de ácido cítrico.
Luego se debe hervir la mezcla y dejarla actuar entre 15 y 20 minutos para que el sarro comience a desprenderse correctamente de las paredes internas y de la resistencia. Una vez terminado el proceso, se recomienda vaciar el contenido y enjuagar varias veces con agua limpia.
Para completar la limpieza, conviene volver a hervir agua sola antes de utilizar nuevamente la pava eléctrica. Ese paso permite eliminar cualquier resto residual y dejar el aparato listo para preparar infusiones normalmente.
Con este truco, la pava puede funcionar mejor, consumir menos energía y mantener el sabor original del agua caliente todos los días.