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La única obra del ser humano que resulta visible desde el espacio no es la Gran Muralla China. ¿Cuál es y para qué se construyó?
Durante muchos años, la humanidad creyó que la impactante Gran Muralla China, que tiene más de 21.000 kilómetros de extensión, era la única construcción visible desde el espacio. Pero es falso. La muralla, construida hace siglos, es muy delgada y tiene un color similar al terreno, por lo que no se ve. Ese honor lo tiene otro país: España.
Algo similar ocurre con las pirámides de Giza, tan monumentales y admirables como la Muralla China, pero también su visibilidad desde el espacio es nula debido a que su estructura es difícil de distinguir desde una órbita baja por su tamaño y su tonalidad semejante a la arena que las rodea.
Descartadas las dos estructuras que podían verse desde el espacio, apareció en las últimas décadas una construcción humana que se pueda divisar desde muy lejos. Es el llamado Mar de Plástico de Almería, en España.
El Mar de Plástico no solo es un espectáculo visual apreciable desde el espacio, es además un logro destacado de la ingeniería agrícola. Se trata de una extensa red de invernaderos de más de 30.000 hectáreas que posibilita el cultivo de frutas y hortalizas fuera de su temporada natural, lo que abastece los mercados de toda Europa y contribuye al desarrollo económico de la región.
Los invernaderos se encuentran ubicados en la costa sureste de la península ibérica, una de las regiones más productivas de frutas, verduras, hortalizas y flores. Esta región de agricultura intensiva cuenta con más de 3.000 horas de sol anualmente y se considera que disfruta de un microclima óptimo, especial para la siembra en cualquier época del año.
Son sus techos blancos los que los vuelven tan reflectantes que se observan bajo la luz solar como una mancha blanca resplandeciente en la superficie terrestre y que se puede ver desde el espacio. Los astronautas de la Estación Espacial Internacional los han fotografiado con claridad en numerosas ocasiones gracias a su tamaño y a la iluminación que produce.
El origen de este Mar de Plástico de Almería data de los años 50, cuando en el poblado de El Ejido solo existían una veintena de casas. Comenzó como un lugar donde se sembraban uvas para comer, pero ese cultivo perdió valor y entonces los agricultores decidieron dejar las estructuras existentes donde se sostenían las parras y les pusieron encima unos plásticos que hicieran las veces de elemento cortaviento.
Con la protección y la concentración del calor, no solo domaron el fuerte viento de la zona sino que pudieron anticipar cosechas y aumentaron el rendimiento y la calidad de los productos agrícolas. Es así que en esas tierras brota una gran cantidad de frutas, flores y hortalizas (pimientos, calabacines, berenjenas, pepinos, judías verdes, melones, sandías, rosas, claveles y muchas otras plantas) que se exportan casi en su totalidad.
Entre los beneficios más importantes del Mar de Plástico en Almería se destacan:
Son muchos los beneficios que esta zona costera ofrece para la alimentación española y europea. Pero también existen algunos problemas que deben enfrentarse para hacerla un huerto sustentable para el futuro. Uno de ellos es el uso eficiente de los recursos hídricos. Si no se hacen planes a futuro para un mejor uso del agua, el Mar de Plástico podría ser el próximo “mar muerto” de España.
Otro de los problemas es el reciclaje del plástico de forma eficaz, ya que muchos estudios demostraron que el material que se desecha termina en el mar, causando grandes daños al medioambiente.
Además, en el Mar de Plástico la mano de obra que se contrata es en su mayoría de inmigrantes con salarios muy por debajo de la media nacional.