Un estudio científico reveló que una simple rutina facilita la conciliación del sueño. Todos los detalles.
El buen descanso es clave en la vida cotidiana. Dormir bien ayuda a reponer energías y a afrontar mejor el día a día. Sin embargo, existen muchas personas, ya sean jóvenes o adultas, que tienen serias dificultades para conciliar el sueño. Y ante esta situación, una investigación reveló un simple truco casero que ayuda a lograrlo en apenas diez minutos.
De acuerdo a un estudio de la doctora Trisha Pasricha, profesora de la Harvard Medical School, usar medias para calentar los pies al momento de acostarse es una técnica muy útil para dormir más rápidamente. “Está científicamente comprobado y es tan efectivo como muchos medicamentos de venta libre”, precisó la experta en declaraciones recogidas por Harvard Health.
Siempre de acuerdo a la profesional, hacer esta simple rutina al dormir facilita un sueño más rápido y profundo. Según el estudio, las personas que lo hacen logran dormirse un promedio de diez minutos antes en comparación con aquellas que no la realizaban.
La explicación científica detrás de este fenómeno radica principalmente en la regulación de la temperatura corporal y la vasodilatación. Cuando los pies se calientan, los vasos sanguíneos se dilatan, lo que ayuda a que la sangre fluya más fácilmente hacia la superficie de la piel. Esto no solo proporciona una sensación de comodidad y relajación, sino que también induce una disminución en la temperatura central del cuerpo, lo cual es crucial para el inicio del sueño.
El proceso de dormir implica una serie de cambios en el cuerpo, incluida la reducción de la temperatura. Normalmente, la temperatura del cuerpo disminuye a medida que nos preparamos para dormir, lo que señala al cerebro que es hora de descansar. Al calentar los pies, se fomenta este proceso de enfriamiento, lo que puede ayudar a la persona a sentir cansancio y facilitar el sueño.
Además, el cerebro humano está diseñado para responder a signos de bienestar y confort. La sensación de calor en las extremidades inferiores crea un ambiente propicio para la relajación, lo que a su vez reduce los niveles de ansiedad y estrés, factores reconocidos que afectan negativamente la calidad del sueño.
Controlar la temperatura corporal es un aspecto esencial para un sueño reparador. A medida que cae la noche, la temperatura del cuerpo naturalmente también disminuye. Esto explica por qué muchas personas encuentran más difícil conciliar el sueño en ambientes cálidos o en noches de calor extremo.
Los expertos sugieren que mantener una temperatura ambiente ideal es determinante para mejorar la calidad del sueño. Marcas demasiado altas interrumpen la fase del descanso profundo, mientras que un ambiente más fresco suele estar asociado con un sueño más reparador.
Además, las investigaciones demostraron que durante el sueño REM, caracterizado por la alta actividad cerebral, la regulación de la temperatura corporal se convierte en un proceso activo. Por lo tanto, calentar áreas específicas del cuerpo, como los pies, puede ayudar a descansar en su fase más profunda y reparadora.
Para aquellas personas que no se sientan cómodas utilizando medias a la hora de dormir, existen otras alternativas para lograr una buena temperatura en los pies. Entre ellas están tomar un baño tibio una o dos horas antes de acostarse, o sumergir los pies en agua caliente durante unos 10 minutos.
Estas opciones también favorecen la vasodilatación, ayudan a disipar el calor corporal y preparan al organismo para el sueño. Los baños tibios contribuyen a relajar los músculos, liberan tensiones acumuladas a lo largo del día y disminuyen la percepción del dolor, factores que facilitan aún más el paso al descanso.
Otra recomendación de Harvard Health es regular la temperatura del lugar que se elige para dormir. Una habitación más fresca favorece al descenso de la temperatura corporal. Evitar extremos de frío o calor y la elección de pijamas y sábanas resultan clave para mantener el confort térmico.