Acoso, filtraciones de imágenes y riesgos fuera de la pantalla. Los datos personales que muchos usuarios comparten sin tomar recaudos.
Las aplicaciones de citas se transformaron en una puerta de entrada para distintos riesgos vinculados con la privacidad y la seguridad digital. Los especialistas advierten que estos hábitos pueden facilitar situaciones de acoso, suplantación de identidad, fraudes digitales e incluso amenazas que trascienden el entorno virtual.
Un estudio internacional elaborado por Kaspersky reveló que el 62% de los usuarios de entre 18 y 24 años utiliza su nombre real en estas plataformas, mientras que el 38% comparte información relacionada con su ubicación.
El informe también muestra que parte de los usuarios comparte datos personales, sin dimensionar las consecuencias que esa información puede tener cuando queda al alcance de desconocidos.
Las aplicaciones más utilizadas en distintas regiones, entre ellas Tinder y Bumble, concentran millones de usuarios que buscan conocer personas, iniciar relaciones o ampliar sus círculos sociales. Sin embargo, la popularidad de estas plataformas también incrementa la exposición a conductas maliciosas.
El estudio señala que una gran cantidad de jóvenes publica información que puede resultar sensible para su seguridad.
Además del nombre real y la ubicación, numerosos usuarios incorporan detalles sobre sus estudios, empleo, los lugares que frecuentan o aspectos de su rutina diaria. Aunque esos datos pueden parecer inofensivos, expertos en seguridad informática remarcan que permiten construir perfiles detallados sobre una persona.
Esa información puede ser utilizada para distintos fines. Desde intentos de engaño y estafas hasta maniobras de hostigamiento o seguimiento fuera de la aplicación.
Uno de los datos más llamativos del informe indica que el 17% de los encuestados sufrió algún tipo de persecución en redes sociales por parte de personas con las que ni siquiera había concretado un encuentro dentro de la plataforma.
El problema se amplifica cuando los perfiles de las aplicaciones de citas se vinculan directamente con cuentas de redes sociales. Esa conexión facilita el acceso a fotografías, listas de contactos, lugares frecuentados y otros datos que pueden ser utilizados por terceros.
Los riesgos asociados al uso de apps de citas no se limitan al plano digital. El informe también detectó situaciones relacionadas con la difusión no autorizada de contenido privado.
Según los resultados del relevamiento, el 8% de los usuarios consultados manifestó haber sufrido la filtración de imágenes íntimas. Este tipo de episodios puede generar consecuencias emocionales, sociales y legales para las víctimas.
Frente a este escenario, los especialistas elaboraron una serie de consejos destinados a reducir la exposición a situaciones peligrosas.
Para Fabiano Tricarico, director de Productos para el Consumidor para las Américas de Kaspersky, la educación digital debe ocupar un lugar similar al de otras enseñanzas básicas de seguridad.
El especialista considera que resulta fundamental explicar a las nuevas generaciones qué información conviene resguardar, cómo identificar perfiles sospechosos y qué precauciones tomar antes de interactuar con personas conocidas únicamente en línea.