Identificar los síntomas a tiempo y actuar rápido puede evitar consecuencias graves, sobre todo en días de altas temperaturas constantes.
Las temperaturas extremas dejaron de ser una excepción y se convirtieron en un riesgo concreto para la salud por estos días, donde rige una alerta por una ola de calor en gran parte de Argentina. En este contexto, el golpe de calor aparece como una de las emergencias más peligrosas cuando el organismo no logra regular su temperatura. Los cuidados que se deben tener para no poner en riesgo la salud.
El agotamiento por calor y el golpe de calor son trastornos que suelen aparecer en el verano. Están ocasionados por el aumento de la temperatura del cuerpo como consecuencia de la exposición prolongada a altas temperaturas y humedad o el esfuerzo físico intenso (ejercicios) en altas temperaturas.
En estas situaciones el cuerpo tiene dificultades para regular su temperatura. El golpe de calor es una forma grave de lesión por calor y la temperatura del cuerpo alcanza los 40° C o más.
El Doctor Carlos Russo (M.N. 50.205), médico emergentólogo y profesor de la Fundación Barceló, advirtió sobre la importancia de reconocer los signos de alarma y aplicar medidas inmediatas para prevenir complicaciones.
“El golpe de calor ocurre cuando los mecanismos naturales del cuerpo para enfriarse fallan. Si no se actúa rápido, puede generar daños severos en órganos vitales”, advierte.
Los síntomas no aparecen de un momento a otro. Suelen evolucionar en etapas que es fundamental saber distinguir:
-Agotamiento por calor (fase previa)
En esta instancia, actuar rápido puede evitar que el cuadro avance.
-Golpe de calor
Se produce cuando la temperatura corporal supera los 39°C y el organismo deja de compensar. Los signos más frecuentes son:
En este punto, se trata de una emergencia médica.
Si una persona —niño o adulto— presenta síntomas compatibles, es fundamental no esperar. El Dr. Russo detalla los pasos de acción inmediata:
La prevención sigue siendo la herramienta más eficaz, especialmente durante las horas de mayor radiación solar (entre las 10 y las 16).
El golpe de calor no es solo una molestia pasajera: puede ser grave si no se reconoce a tiempo. Incorporar hábitos de prevención y saber cómo actuar ante una emergencia permite reducir riesgos y cuidar la salud propia y la de quienes nos rodean.
Si los síntomas persisten, la temperatura corporal no desciende o hay desorientación, se debe contactar de inmediato al servicio de emergencias o trasladar a la persona al centro de salud más cercano.