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La NASA seleccionó estudiantes argentinos para planear misión a Marte

Los jóvenes de la Universidad de La Plata participarán del programa United Space School, en Estados Unidos, junto a representantes de 25 países.

El futuro de la ciencia argentina es prometedor, con un excelente nivel académico en universidades, que es reconocido a nivel mundial, sus estudiantes se preparan para ser los científicos del futuro. En este sentido, dos estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata fueron seleccionados por la NASA para participar en el programa United Space School, en el que van a planificar una misión tripulada a Marte.

Se trata Ian Valentín Gottlieb Godoy Garraza y Dana Crivaro. “El 15 de julio nos vamos a Houston, Texas. Serán dos semanas en las que tendremos clases, capacitaciones, actividades fuera de las Universidades y finalmente presentaremos nuestro trabajo”, explicó Dana, de 18 años y estudiante de ingeniería.

“La United Space School (USS) es una escuela espacial organizada por FISE, una fundación vinculada a NASA que convoca estudiantes alrededor del mundo para estudiar, para investigar y finalmente proyectar la misión tripulada a Marte”, contó a TN Tecno Ian, también de 18 años, que se encuentra cursando séptimo año en el Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata.

El programa reúne anualmente hasta 50 estudiantes de 25 naciones diferentes para estudiar en la Universidad de Clear Lake. Bajo la tutoría de ingenieros, científicos y líderes de la industria aeroespacial, se reúnen para diseñar su propia misión a al planeta rojo.

“La USS comienza su etapa presencial el 15 de julio y a partir de ese momento distinguidos científicos, ingenieros y líderes de la industria nos van a impartir clases y a instruir de manera tal que podamos ser capaces de diseñar, de proyectar y finalmente al momento de entregar nuestro trabajo, defender frente a un panel de especialistas la misión que diseñamos”, dijo Ian, quien desde chico es un apasionado de las ciencias y la ingeniería.

Por su parte Dana contó que, "cuando estaba terminando 5to año, la secretaria académica me comentó sobre el programa, me contó que consistía en un intercambio educativo, en viajar a Estados Unidos, y que yo cumplía todos los requisitos para ingresar (buen nivel de inglés y excelente promedio en la escuela) y me preguntó si me interesaba participar. Yo nunca había imaginado en un ambiente de estudio y trabajo aeroespacial, pero obviamente el programa en sí me interesó muchísimo, principalmente todo lo relacionado con el intercambio cultural, el desafío de hacerlo en inglés, etc. Me pareció una excelente oportunidad”.

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El programa es una iniciativa de la Foundation for International Space Education (FISE), vinculada a la NASA.

Desafío de la United Space School

El programa es una iniciativa de la Foundation for International Space Education (FISE), vinculada a la NASA, y promueve el intercambio de estudiantes preuniversitarios interesados en la industria aeroespacial.

Como parte de la experiencia, además de las clases, las capacitaciones y las excursiones, como por ejemplo al Centro Espacial Johnson, los chicos se van a alojar en casa de familias que tienen algún tipo de relación con la industria aeroespacial, y participaran en actividades culturales. Una de ellas consistirá en una representación artística en la que Ian cantará y Dana tocará el piano. La otra es la presentación de una comida típica y, por supuesto, cocinarán empanadas.

“Además de actividades como videoconferencias con los astronautas que se encuentran en la Estación Espacial Internacional, también tendremos una suerte de misión análoga para poder sentir de primera mano y de manera simulada lo que se siente estar viviendo una misión real, ya sea desde el lado de control de misión como desde el lado de los astronautas”, explicó Ian. “Después de las clases y las capacitaciones, tendremos que entregar del proyecto de la misión a Marte y defenderlo ante el panel de expertos y científicos.”

Apoyo y esfuerzo familiar

Ambos jóvenes destacan el apoyo de sus familias en todo el proceso. Haber sido seleccionados los hizo acreedores a una beca para participar del programa. Pero los tickets para viajar no estaban incluidos, por lo que debieron hacerse cargo de dichos gastos. “Mi familia y yo tuvimos que pagar parte del pasaje aéreo y unas tasas académicas, y la otra mitad me la pagó la Universidad, a quien quiero agradecer”, contó Ian.

“El esfuerzo que hicieron nuestras familias para apoyarnos fue increíble”, destacó Dana. Es que más allá de que ambos fueron seleccionados por sus propios méritos, si no fuera por sus seres queridos y la Universidad, no hubieran podido siquiera empezar a soñar en viajar.

Al respecto, Ian también lanzó un pedido a todas aquellas empresas y organizaciones que quieran apoyarlos, para ayudarlos con la compra de equipos y dispositivos que les ayuden a potenciar el aprendizaje y las tareas que necesitarán realizar para la presentación final del proyecto de su misión a marte.

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