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Este producto vinculado con la gastronomía es un aliado clave para la limpieza. Cómo utilizarlo.
Mantener el baño limpio es esencial para una vida sana. Y en el caso puntual del inodoro, la mala higiene puede convertirlo en un caldo de cultivo para gérmenes y bacterias que son peligrosas para la salud. Habitualmente, se recurre a productos químicos costosos para eliminarlas. Sin embargo, también hay alternativas caseras y más económicas.
Una de las más populares y poderosas tiene como “ingrediente” principal a la sal, un elemento mucho más relacionado a la gastronomía, pero que además tiene propiedades desinfectantes, abrasivas y desodorizantes que la convierten en una aliada eficaz en la limpieza.
Esta receta se basa en realidad en crear una reacción química que ayuda a limpiar y desinfectar. Para hacerla, se necesitan 250 gramos de sal, 250 gramos de bicarbonato de sodio y 25 cucharadas de aceite neutro. Así se prepara y utiliza:
A la hora de preparar la mezcla, también se pueden agregar otros dos ingredientes que, si bien son opcionales, ayudarán con la limpieza:
Para mantener un inodoro limpio y desinfectado, se recomienda utilizar este método casero de higiene cada 15 días o al menos una vez por mes.
La sal tiene propiedades antisépticas que ayudan a eliminar bacterias y hongos presentes en el inodoro, responsables de malos olores y problemas de higiene. Además, su textura abrasiva facilita la limpieza de residuos y manchas, especialmente en las partes internas, sin necesidad de utilizar productos muy agresivos o químicos fuertes que incluso llegan a dañar las superficies o afectar la salud.
La sal también ayuda a prevenir la formación de sarro y cal, ya que actúa como un agente natural que impide que estos depósitos se adhieran con facilidad a las paredes del inodoro.
Otra de sus ventajas es su carácter económico y accesible. La mayoría de las personas tienen sal en su casa. Por último, se trata de un producto biodegradable y amigable con el medioambiente, por lo que su utilización contribuye a reducir el consumo de productos químicos dañinos y plásticos de un solo uso.
Con simples rutinas se puede mantener la higiene del baño y evitar horas de desgastante limpieza. A continuación, algunas de ellas: