Además, el cambio de estación trae consigo una mayor disponibilidad de luz solar, esencial para la fotosíntesis y el correcto desarrollo de las flores y frutos. La exposición adecuada también ayuda a prevenir enfermedades fúngicas, que tienden a proliferar en condiciones de humedad y temperaturas templadas.
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Plantar un duraznero en septiembre permitirá tener frutos frescos en el verano.
Cuáles son los beneficios de plantar un árbol de durazno en septiembre
Plantar un duraznero en septiembre ayuda a maximizar su desarrollo y obtener una floración espectacular y frutos de calidad. Entre los beneficios de hacerlo este mes se encuentran:
- Rápido desarrollo: a diferencia de otros árboles frutales como la manzana o la naranja, que requieren más tiempo, el duraznero da sus primeros frutos pocos meses después de plantado.
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Adaptación al calor: aunque necesita un período de frío invernal para completar su ciclo, puede tolerar temperaturas cálidas de hasta 38°C con riego abundante y sombra para evitar la marchitez y las quemaduras solares.
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Producción abundante de frutos: ofrece cosechas generosas con cuidados básicos como abonar regularmente la tierra, regar, controlar de plagas y enfermedades y podar para distribuir nutrientes.
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Frutas estacionales: sus frutos estarán maduros entre diciembre y marzo, justo con la llegada del verano, estación ideal para disfrutar frutas frescas.
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Mermelada de durazno, una de las posibles preparaciones.
Qué hay que tener en cuenta para plantar un duraznero
A la hora de plantar un árbol de durazno, existen algunas variables que, si se cumplen, ayudan a maximizar las posibilidades de tener éxito en el crecimiento y la floración abundante y saludable:
- Elegir el sitio adecuado: el lugar seleccionado para la plantación debe recibir al menos seis horas de sol directo al día. La orientación ideal es hacia el sur, en zonas de clima templado o cálido. Además, el terreno debe ser bien drenado, con buena fertilidad y PH ligeramente ácido a neutro. Es preferible evitar áreas donde el agua se acumule, ya que los durazneros son sensibles al exceso de humedad en las raíces.
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Preparar correctamente el suelo: antes de avanzar con la plantación, es recomendable mejorar el suelo incorporando materia orgánica como compost o abono bien descompuesto. De esta manera, se proveerán nutrientes necesarios para un crecimiento sano. Si el suelo es muy arcilloso, lo mejor es agregar arena para ayudar a mejorar el drenaje.
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Selección de la planta: revisar cuidadosamente que el árbol que se va a plantar esté sano y libre de plagas y enfermedades. Las raíces deben estar bien desarrolladas y la planta tener un tamaño adecuado para su edad.
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Elegir bien el momento de la plantación: la mejor época del año para plantar un duraznero es a finales del invierno o principios de la primavera, ya que las temperaturas comienzan a subir y las heladas ya pasaron. Para favorecer su adaptación, es recomendable que las mediciones nocturnas no queden por debajo de los 10°C.
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El durazno crece principalmente con temperaturas cálidas.
Cómo es el procedimiento correcto para plantar un duraznero
- Hacer un hoyo de al menos el doble del tamaño del cepellón
- Colocar la planta en el centro, asegurándose de que la unión del injerto (si es injertado) quede por encima del nivel del suelo
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Rellenar con tierra
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Apisonar suavemente
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Regar abundantemente para humedecer el suelo
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Asentar la planta presionando suavemente la tierra alrededor del tallo para eliminar el exceso de aire y asegurarse de que las raíces queden bien cubiertas