Será visible desde distintos puntos del país y no hará falta utilizar telescopios ni protección especial para observarlo.
Un nuevo eclipse lunar volverá a llamar la atención de quienes miren el cielo en la Argentina, ya que durante varias horas la Luna cambiará de aspecto a medida que avance la sombra de la Tierra sobre su superficie.
El espectáculo podrá seguirse a simple vista desde distintos puntos del país, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen.
Cabe aclarar que no será necesario utilizar telescopios, binoculares ni anteojos especiales. Además, uno de los momentos más llamativos llegará cuando buena parte del disco lunar quede oscurecida y aparezcan tonalidades rojizas o cobrizas.
El fenómeno se extenderá durante varias horas y tendrá una etapa muy intensa durante la madrugada.
El eclipse ocurrirá durante la noche del jueves 27 de agosto y continuará durante la madrugada del viernes 28.
La primera etapa comenzará alrededor de las 22.23 horas, cuando la Luna ingrese lentamente en la penumbra terrestre. En ese momento, el cambio será tenue y podría resultar difícil de distinguir a simple vista.
Más tarde comenzará la fase parcial, cuando la zona más oscura de la sombra de la Tierra avance sobre la superficie lunar. El momento de mayor intensidad llegará cerca de la 1.12 de la madrugada.
En Buenos Aires, aproximadamente el 94% del disco lunar quedará afectado durante el punto máximo. La fase parcial terminará cerca de las 2.50 y luego continuará una etapa penumbral menos evidente.
Un eclipse lunar ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna quedan casi alineados. La Tierra se ubica entre ambos astros y proyecta su sombra sobre el satélite. En este caso no habrá una cobertura completa, por lo que se tratará de un eclipse parcial. Aun así, durante el momento de mayor intensidad una porción importante de la Luna quedará dentro de la sombra terrestre.
Los tonos rojizos o anaranjados se producen porque parte de la luz del Sol atraviesa la atmósfera terrestre antes de llegar hasta la superficie lunar. La atmósfera dispersa con mayor facilidad los tonos azules y permite el paso de las longitudes de onda rojizas. Es un efecto parecido al que puede observarse durante los amaneceres y atardeceres.
La intensidad del color dependerá de las condiciones de la atmósfera y del punto desde el que se observe.
El eclipse podrá verse desde toda Argentina si el cielo permanece despejado. Como se trata de un fenómeno lunar, no existe ningún riesgo para la vista y puede observarse directamente.
Tampoco será obligatorio alejarse de las ciudades. Sin embargo, buscar un lugar con menos iluminación artificial permitirá apreciar con mayor claridad los cambios sobre la superficie de la Luna.
Una terraza, un patio, una plaza o cualquier espacio abierto con buena visibilidad del cielo puede ser suficiente. Quienes tengan binoculares o telescopios podrán utilizarlos para observar con mayor detalle el límite entre las zonas iluminadas y las cubiertas por la sombra.
El fenómeno tendrá además la ventaja de extenderse durante varias horas. Por eso, no será necesario observarlo desde el comienzo para poder apreciar su etapa más llamativa.