La Justicia difundió detalles del fundamento del fallo, que determinó que el imputado Rubén Figueroa cumpla una pena de tres años de cumplimiento efectivo.
Cipolletti > Tras dos condenas en su contra -una de las cuales ya está firme- Rubén Figueroa sigue asegurando su inocencia en torno a las denuncias por abuso sexual contra niñas que eran sus alumnas. Así lo manifestó el imputado en una reciente audiencia judicial en la que se analizaría si se le imponía una pena de prisión efectiva o en suspenso.
El tres de agosto, la Cámara Primera del Crimen se entrevistó con Figueroa porque debía resolver la modalidad de cumplimiento de su sentencia. De allí se desprende que el instructor de taekwondo, de Cinco Saltos, les dijo a los jueces que “no sabe qué fue lo que salió mal para que le hagan este tipo de denuncias (...) todo lo que también lo llevó a iniciar un tratamiento psicológico”. Ante los magistrados, el condenado reiteró ese día que “no sabe qué es lo que ha hecho mal”.
Esta semana se supo que la Cámara dispuso por unanimidad la efectividad de la pena de tres años de prisión para Rubén Figueroa, en relación a la sentencia dictada el 12 de marzo del año pasado; y ordenó en consecuencia su inmediata detención y el traslado a una unidad penitenciaria regional.
En el fallo, el juez Álvaro Meynet, a quien correspondió el primer voto, aclaró que “conforme surge de la constancias de autos entiendo que asiste razón al Ministerio Fiscal y tal como se decidió en su oportunidad, la condena será impuesta en forma efectiva”.
Fundamentos
Meynet sostuvo que es “cierto que Figueroa, a la fecha, no registra antecedentes condenatorios firmes y que es una persona con antiguo arraigo en la zona, específicamente en Cinco Saltos. Pero no lo es menos que, tal como quedara probado, el hecho de la condena contiene una conducta que se prolongó por más de un mes, que ocurrió en un establecimiento público, más concretamente en una escuela y, además, mientras se dictaba la clase por parte del condenado en presencia de los demás alumnos, grupo del cual la niña fue seleccionada para un claro aprovechamiento de su especial vulnerabilidad”.
Detalló que “aún cuando tales circunstancias debieron inhibirlo de actuar del modo que lo hizo, dado el claro riesgo que tal obrar implicaba para su reputación como docente, no obstante fueron soslayadas por él incluso exhibiendo, a mí criterio, una personalidad moral sin barreras y con impulso irrefrenable para la comisión del delito”.
En esa dirección, el magistrado consideró que “no constituye un dato menor” el hecho de “procurar su propia impunidad al referirle a la víctima que no contara nada, pues ‘eso’ iba a ser ‘un secreto entre los dos’, ni tampoco la ausencia absoluta de autocrítica o arrepentimiento” que demostró en la última y clave audiencia.
Fue por ese análisis que los jueces ordenaron su “inmediata detención” y traslado a la unidad carcelaria de Roca.