A eso de las 8, personal de la Policía Caminera comenzó un patrullaje rutinario de prevención. Al llegar a la rotonda, en un triángulo de césped que se encuentra antes, divisaron un bulto.
Al acercarse se percataron de que en realidad los bultos eran dos. Uno resultó ser un hombre de 36 años en una actitud que despertó sospechas en los uniformados.
El oficial inspector Fabián Fajardo, responsable de la Caminera cipoleña, dijo que en un principio pensaron que podría tratarse de un accidente, por lo que intentaron ayudar. Sin embargo, la persona se encontraba en perfecto estado de salud.
Luego, cuando lo identificaban se le cayó una pistola 9 milímetros de entre sus pertenencias. Después le encontraron también varias municiones. "Se le pidió el permiso de portación, pero aseguró que el arma la había encontrado minutos antes", señaló Fajardo.
La Policía secuestró tanto el arma como la moto, mientras que resta esperar los resultados del pedido de antecedentes realizados a la Justicia Neuquina para determinar si tiene causas pendientes.