Estados unidos.- Puede que muchos no sepan que entre sus muchas dependencias y departamentos, la NASA cuenta con una Oficina de Protección Planetaria en Washington. Su misión consiste en asegurarse de que los mundos visitados por el hombre no resulten contaminados con materiales biológicos procedentes de la Tierra. Pero también su misión es la de proteger nuestro planeta de posibles organismos alienígenas que algunas de nuestras naves pudiera llegar a traer hasta aquí, voluntaria o involuntariamente.
Por eso, la agencia espacial norteamericana ofrece un lugar para cubrir el rimbombante puesto de oficial de Protección Planetaria, una suerte de vigilante espacial. El cargo no es nuevo, pero a la persona que actualmente lo está ocupando le queda muy poco para finalizar el contrato, por lo que la NASA abrió esta convocatoria.
Las condiciones básicas son ser ciudadano de los Estados Unidos, tener una titulación universitaria en Física, Ingeniería o Matemáticas; acreditar experiencia en alguno de esos campos y poseer “conocimientos avanzados en tareas de protección planetaria”.
También, lógicamente, se requiere disponibilidad para viajar con frecuencia. Y el sueldo no es para nada despreciable: de 124 a 187 mil dólares al año, según los méritos que reúna el candidato elegido. El contrato dura tres años con una prórroga de dos años más.
Daños en la biósfera
La NASA cuenta con un serie de estrictas políticas de protección planetaria aplicables a todas las misiones, ya que ellas son susceptibles de llevar organismos vivos de la Tierra a otros mundos o cuerpos del Sistema Solar. De la misma forma, cualquier misión espacial que deba regresar a la Tierra tras una exploración extraterrestre podría traer organismos alienígenas capaces, en potencia, de causar graves daños a la biósfera. El asunto está regulado tanto por leyes federales en Estados Unidos como por acuerdos y tratados internacionales.
El candidato elegido será nombrado Oficial de Protección Planetaria (PPO) y será responsable de dirigir las capacidades de protección planetaria de la NASA, del mantenimiento de las políticas oportunas y de la supervisión de que las directrices se apliquen en todas las misiones espaciales.
De este modo, el PPO supervisará y evaluará con cada contratista todas las naves, robóticas o tripuladas, y velará para que se cumplan las condiciones requeridas para la protección de la Tierra y el resto de cuerpos de nuestro sistema.
Los objetivos de la Oficina de Protección Planetaria pasan por preservar nuestra capacidad para estudiar otros mundos en su estado natural, evitar la contaminación biológica de los ambientes explorados (ya que puede oscurecer nuestra capacidad para encontrar vida en otros lugares, si es que existe), y, por supuesto, asegurarse de que se tomen las precauciones pertinentes para proteger la biósfera de la Tierra, en caso de haya vida, efectivamente, en otros lugares del universo.
Se encarga de revisar todas las políticas vigentes sobre la protección del planeta por posibles organismos contaminantes.
Califica: El aspirante debe ser norteamericano y contar con título en ingeniería, matemática o física.
Prevención de ida y de vuelta
Las naves espaciales portan bacterias, aunque se haga todo lo posible para esterilizarlas antes y durante el lanzamiento. Sin embargo, la esterilización de una nave espacial es difícil. Por eso, la NASA cuenta con un empleado asignado específicamente a esta tarea. Y el nombre, que suena a superhéroe animado, le cae muy bien: Oficial de Protección Planetaria. ¿Un ejemplo de lo que previene? En su momento, las misiones Apolo llevaron a la Luna, sin poder evitarlo, 1.98x10^11 microorganismos viables por vehículo. Este guardián higiénico busca evitarlo.