El gran problema es que en Corea del Sur, ser madre soltera se considera una vergüenza y la presión social es tal que muchas mujeres jóvenes se ven incapaces de criar a sus hijos.
Un cambio reciente en la legislación agravó aún más el panorama, ya que es obligatorio registrar todos los nacimientos y, por tanto, quedan en los papeles de la madre, lo que podría afectar su situación laboral.
Si bien el gobierno da un ayuda económica a las madres solteras, no es suficiente para vivir.
Según una nota publicada por la BBC, algunas mujeres están tan decididas a no ser identificadas como madres solteras que dan a luz en lugares secretos y abandonan a sus hijos.
Pero el gran problema de fondo es otro. El 60% de las madres que abandonan a sus hijos son adolescentes. Sucede que hablar abiertamente de sexo es tabú en Corea del Sur, y la educación sexual en las escuelas es limitada, por lo que mucha gente joven sabe poco o nada sobre la anticoncepción.
Adoptar no es una opción
Muchos coreanos ven con recelo las adopciones, así que miles de niños viven en orfanatos hasta que cumplen 18 años. Los que logran conseguir una familia son adoptados por extranjeros.