Esta vez el intento de robo ocurrió en un departamento del bloque C10 de ese barrio durante la noche del lunes pasado. Los integrantes de la familia se encontraban en la vivienda y al escuchar ruidos extraños se despertaron y defendieron el ingreso.
Los individuos, a los que no pudieron ver, comenzaron a pegar patadas a la puerta para poder entrar a la casa pero la familia lo impidió y los ladrones no consiguieron su objetivo.
“Estábamos adentro, nos defendimos como pudimos y no entraron”, explicó una integrante de la familia afectada, y reconoció que esta práctica se está volviendo cada vez más habitual.
En los barrios Pampa y Daniel Sáez ya hubo otros robos de este tipo donde los delincuentes se llevaron televisiones, computadoras y otros artefactos eléctricos.