El sospechoso había quedado cercado en una fábrica de pastas, pero aprovechó una falla en el operativo.
Un delincuente ingresó a una reconocida fábrica de pastas de Lanús, quedó cercado tras activarse el sistema de seguridad del comercio y terminó protagonizando una escena de robo llamativa: escapó caminando por los techos pese a la presencia de varios patrulleros en el lugar.
El hecho ocurrió en el establecimiento gastronómico Mr. Aurora, ubicado en la esquina de Magallanes y San Martín. Según relataron los dueños, el ladrón logró ingresar al inmueble junto a otros dos cómplices, pero la activación de las alarmas modificó por completo el plan del grupo.
La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad y generó indignación entre comerciantes y vecinos de la zona, que cuestionaron el accionar policial y denunciaron demoras en la respuesta ante la emergencia.
Todo comenzó cerca de las dos de la madrugada, cuando tres hombres empezaron a merodear el frente del comercio.
Tras analizar posibles puntos de acceso, uno de ellos logró trepar hasta el techo e ingresar a la propiedad por la parte superior del edificio.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los propietarios, el delincuente intentó neutralizar los sistemas de seguridad cortando el suministro eléctrico del lugar. Sin embargo, la maniobra no tuvo el resultado esperado.
Apenas se produjo la interrupción de energía, las alarmas comenzaron a sonar y se activó un sistema de contramedida que liberó una densa nube de humo dentro del establecimiento.
El mecanismo, diseñado para dificultar la acción de los delincuentes, redujo drásticamente la visibilidad en el interior de la fábrica y complicó los movimientos del intruso.
Mientras tanto, los dos cómplices que permanecían en el exterior escaparon al advertir que la situación se había vuelto demasiado riesgosa.
El ladrón que había logrado ingresar quedó aislado y buscó una salida hacia los techos del inmueble para evitar ser atrapado.
Uno de los aspectos que más malestar generó entre los comerciantes fue el tiempo que, según denunciaron, demoró la llegada de los efectivos policiales.
Los propietarios aseguraron que la alarma permaneció sonando durante un largo período antes de que aparecieran los primeros móviles.
Cuando finalmente llegaron los patrulleros, la situación ya había cambiado por completo.
Vecinos de la cuadra y empleados de una estación de servicio cercana comenzaron a señalar a los policías el lugar exacto donde se encontraba escondido el sospechoso.
El delincuente permanecía agazapado sobre los techos de la fábrica mientras observaba el movimiento que se desarrollaba debajo.
Las imágenes registradas por cámaras de seguridad muestran que, lejos de entregarse, el hombre comenzó a intercambiar insultos y gritos con los efectivos apostados en la calle.
La situación se extendió durante varios minutos sin que se concretara una maniobra efectiva para reducirlo o bloquear sus posibles vías de escape.
Con el correr de los minutos, el sospechoso aprovechó la falta de coordinación en el operativo para desplazarse por los techos de las propiedades linderas.
Según relataron testigos, caminó de una construcción a otra mientras los efectivos seguían observando desde la vía pública.
Finalmente logró desaparecer entre las viviendas de la manzana y escapar sin ser detenido.
El episodio provocó fuertes críticas por parte de los dueños del comercio, quienes sostienen que la inseguridad se convirtió en una preocupación permanente para quienes trabajan en la zona.
Los responsables de la fábrica señalaron además que no es la primera vez que son víctimas de hechos delictivos.
Durante los últimos meses, denunciaron el robo de dinero en efectivo, monitores, balanzas comerciales y herramientas de trabajo fundamentales para la producción diaria.
La frustración aumentó debido a que, en esta oportunidad, el delincuente estuvo localizado durante varios minutos y aun así logró escapar.
Mientras las imágenes continúan circulando en redes sociales y medios locales, comerciantes y vecinos reclaman mayores medidas de seguridad para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse en una zona donde los robos se transformaron en una preocupación cotidiana.