El proceso fue resuelto en febrero de este año por el juez Jorge Criado, a partir de una denuncia del dueño de una estación de GNC, asentada en el Parque Industrial, que tenía un contrato con el municipio (firmado con la anterior gestión de gobierno) por el cual se lo iba a proveer de servicios de gas, agua y cloacas para funcionar pero que Linares nunca autorizó.
"Por esta razón nunca la pudo abrir la estación, habiendo fondos asignados para este fin y un contrato de por medio", había explicado Manuel González, el fiscal de la causa.