{# #} {# #}
La berenjena es un vegetal versátil. Al escabeche, en milanesas, en algún salteado o hechas a la llama o la parrilla siempre demuestran su potencial. Transformarla y descubrir todo su potencial a partir de cocinarla y condimentar adecuadamente.
Rico, para picotear del plato, sumar a la mesa familiar o sencillamente comenzar a fomentar un registro más amplio de nuestro paladar.
Es clave reforzar el especiero de la casa. Incluir pimentón, comino y una buena pimienta siempre suma.
• 1 berenjena grande.
• 1 yogurt natural sin azúcar.
• Maní pelado (cantidad necesaria).
• Sal (cantidad necesaria).
• Pimienta (cantidad necesaria).
• Pimentón (cantidad necesaria).
• Ras al hanout (cantidad necesaria).
• Comino (cantidad necesaria).
• Cilantro o perejil (cantidad necesaria).
• Aceite de oliva (cantidad necesaria).
Encender una hornalla y poner encima la berenjena. A medida que vaya cocinándose y quemándose, sin dañar demasiado la piel, la vamos rotando hasta que cubra toda su cáscara. Con cuidado retiramos y cortamos a la mitad longitudinalmente.
Sobre ambas mitades de nuestra berenjena, agregamos el yogurt y comenzamos a condimentar con sal, pimienta, pimentón, comino, ras al hanout y le sumamos como lluvia hojitas sueltas de cilantro o perejil, maní partido y un chorrito de aceite de oliva para terminar.