Nacha contó que se hace chequeos y en cada uno de los resultados encuentra una sorpresa. "El cuerpo cambia. ¿Vamos a vivirlo como un bajón o nos vamos a enfocar en las cosas que están bien? Cuando me hago los análisis, una vez al año, mis estudios dan la edad de una mujer sana de 25 años", explicó.
Uno de los cambios que produjo la actriz en su vida tiene que ver también con haber aceptado y entendido el "Bailando". En un primer momento, le costó subirse al vértigo del certamen y hoy lo disfruta: "Empecé a entender mejor las reglas. Antes era más inocente y me enojaba. Ahora sé que todo es posible: todo es verdad y no es verdad al mismo tiempo". Y dentro de ese aprendizaje está no darle importancia a los que opinan fuera de la pista: "Lo bueno es que todo pasa a una velocidad que no te permite quedarte en el pasado. Lo que ayer fue una tragedia, hoy resulta una comedia. Es como una montaña rusa emocional. El 'Bailando' a mí me enseña a no depender de la opinión ajena. Para decirlo más gráfico: a cagarme en la opinión ajena. Hoy te odian, mañana te aman. Hay que escuchar sólo la voz interior", contó.