El miedo al desempleo es uno de los fantasmas más frecuentes, el cual se expresa en la "falta de esperanza sobre lo que pueda ocurrir en el futuro y ese temor obviamente afecta a la salud mental y la salud en general", acota la psicóloga carioca.
Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas, la tasa de desempleo trepó al 11,2 por ciento y, según el flamante ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, si no se reforma la legislación laboral ese índice crecerá al 15 por ciento en el corto plazo.
La situación es particularmente grave en Río de Janeiro, donde la gobernación acaba de declarar la "calamidad económica" debido a su incapacidad de honrar sus compromisos con los acreedores.